En una muestra de fe y devoción sin precedentes, un grupo de hinchas de la selección colombiana se congregó en el cerro de Monserrate, en el centro de Bogotá, para participar en una cadena de oración cuyo objetivo era contrarrestar las supuestas acciones espirituales del curandero tradicional ghanés Nana Kwaku Bonsam, horas antes del crucial partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre Colombia y Ghana. La convocatoria, que surgió de manera espontánea a través de Facebook por iniciativa del hincha Felipe Molina, logró reunir a más de treinta personas confirmadas en el evento virtual, todas decididas a ascender a pie hasta la cima del cerro para unirse en una plegaria colectiva por la victoria de la tricolor.
El encuentro deportivo, programado para el viernes 3 de julio de 2026 a las 20:30 hora local, se disputará en Kansas City, Estados Unidos, y representa un desafío mayúsculo para Colombia, que llega como líder invicto del grupo K tras superar a Portugal, República Democrática del Congo y Uzbekistán. Enfrente estará una selección de Ghana que, pese a un inicio complicado en el grupo L —donde su partido inaugural fue contra Panamá—, logró clasificarse de forma agónica tras un empate sin goles frente a Inglaterra y una derrota 2-1 ante Croacia. La expectativa se ha visto alimentada por la figura de Nana Kwaku Bonsam, un curandero que saltó a la fama internacional por atribuirse trabajos espirituales contra estrellas como Harry Kane y Cristiano Ronaldo, lo que generó un ambiente de inquietud entre los aficionados colombianos.
Una convocatoria que unió a la hinchada
El evento, creado por Felipe Molina, no tardó en viralizarse y se convirtió en un fenómeno de movilización popular. El mensaje difundido en la plataforma invitaba a los colombianos a “aferrarse a lo que podamos para que gane nuestra selección”, y añadía una comparación que refleja el tono de la iniciativa: “Ellos tienen al brujo, Lorenzo tiene a la Virgen Luján, a los Mamos de la Sierra y a todo un país que cree en la victoria”. La frase, que no fue atribuida a una persona específica sino al espíritu colectivo de la convocatoria, resume la mezcla de superstición, esperanza y orgullo patrio que rodea este encuentro.
“Aferrémonos a lo que podamos para que gane nuestra selección. Ellos tienen al brujo, Lorenzo tiene a la Virgen Luján, a los Mamos de la Sierra y a todo un país que cree en la victoria”.
Mensaje del evento en Facebook
Esta no es la primera vez que Colombia se enfrenta a un equipo africano en una fase de eliminación directa de un Mundial. El antecedente más doloroso se remonta a 1990, cuando la selección cayó 2-1 ante Camerún en los octavos de final, un resultado que aún pesa en la memoria colectiva del fútbol colombiano. Ahora, con la fe como estandarte y la oración como herramienta, los hinchas buscan romper ese maleficio y escribir una nueva página de gloria, confiando en que la espiritualidad del país puede más que cualquier trabajo sobrenatural venido de Ghana.












