Una polémica denuncia sacude la administración distrital de Bogotá. El concejal Rolando González reveló en sus redes sociales evidencias de lo que sería un cobro irregular de 80 mil pesos a contratistas de la Alcaldía Local de Antonio Nariño, supuestamente para completar el pago del trabajo de un grafitero que intervino artísticamente el parque Valvanera. La denuncia, que incluye una captura de pantalla y un audio, apunta directamente a la alcaldesa local, aunque su identidad no ha sido confirmada oficialmente. González elevó la pregunta al alcalde mayor Carlos Fernando Galán y al secretario distrital de Gobierno, Gustavo Quintero Ardila, exigiendo explicaciones sobre quién autorizó la solicitud, bajo qué concepto se exige ese dinero y qué controles existen para garantizar la transparencia en la contratación pública.
Según el material divulgado por el concejal, un mensaje enviado a un grupo de contratistas indicaba textualmente: “Siguiendo la directriz de la alcaldesa y nuestro compromiso de colaboración para con la entrega del parque la Valvanera, se está recogiendo un aporte para completar el pago del trabajo del grafitero”. La comunicación especificaba que el dinero debía entregarse ese mismo día o, a más tardar, al siguiente, y que podía hacerse en efectivo o mediante transferencia por Nequi. En el audio que acompaña la denuncia se escucha a una persona explicar que el grafitero cobró cierta suma y que, aparentemente, la alcaldesa solicitó apoyo económico a un contratista, quien aportó una parte, y luego se pidió recoger recursos entre otras personas para cubrir el costo restante.
Las cifras detrás del presunto cobro irregular
La conversación revela que el aporte solicitado por persona era de 80 mil pesos, aunque inicialmente la persona encargada de recoger el dinero contempló un aporte de 280 mil pesos, que luego ajustó a 240 mil. En el audio, uno de los interlocutores pregunta si la alcaldesa sabía que varias personas iban a consignar, y la otra persona responde que le entregaría un listado de quienes habían transferido y aportado. Hasta el momento, no hay pronunciamiento oficial de la Alcaldía Local de Antonio Nariño ni de la alcaldesa implicada, y el contenido divulgado no permite establecer si la solicitud fue obligatoria, si hubo autorización institucional o si existió presión sobre los contratistas.
“¿Quién autorizó esta solicitud, bajo qué concepto se está exigiendo ese dinero y qué controles existen para garantizar la transparencia en la contratación pública?”
Rolando González, concejal de Bogotá
La denuncia deja interrogantes sobre la cantidad de contratistas que recibieron la solicitud, cuántos aportaron y si hubo coerción. El parque Valvanera, ubicado en la localidad de Antonio Nariño, fue el escenario de esta intervención artística que ahora genera un escándalo administrativo. Mientras el concejal González insiste en que se investigue a fondo, la administración distrital guarda silencio, y la comunidad espera una respuesta que aclare si se trata de un hecho aislado o de una práctica recurrente en la gestión local.










