El concejal de Bogotá Julián Uscátegui radicó ante el Concejo distrital un proyecto de acuerdo que busca otorgar beneficios tributarios a los propietarios que realicen obras de reforzamiento estructural en edificaciones construidas antes del año 2010. La iniciativa surge como respuesta directa al terremoto de magnitud 7,4 que sacudió varias ciudades del país recientemente, reavivando el debate sobre la vulnerabilidad sísmica del parque inmobiliario capitalino.
De acuerdo con la propuesta, los ciudadanos que demuestren haber adelantado trabajos de adecuación sísmica en sus inmuebles podrían acceder a una exención total del impuesto de delineación urbana y a un descuento progresivo en el impuesto predial durante una década. El descuento, explicó el concejal, opera de forma escalonada: 70% en los primeros cinco años, 50% en el año seis, 30% en el año siete, 20% en el año ocho, 10% en el año nueve y 5% en el año diez.
Beneficio focalizado en zonas de alto riesgo
El proyecto prioriza a las viviendas ubicadas en zonas de alta amenaza sísmica y aquellas pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3, que son precisamente las que más necesitan un incentivo económico para reforzarse. “Buena parte de las construcciones en Bogotá levantadas antes de 2010 no cuentan con los estándares actuales de sismorresistencia. Son estas edificaciones las que más necesitan un incentivo económico para reforzarse”, afirmó Uscátegui.
Para acceder al beneficio, los propietarios deberán cumplir con tres requisitos fundamentales: demostrar que la construcción es anterior a 2010, presentar un concepto técnico de vulnerabilidad sísmica firmado por un ingeniero civil matriculado y aportar un certificado de finalización de obra expedido por un curador urbano. La Secretaría de Hacienda será la encargada de aplicar el descuento en el impuesto predial, mientras que el Instituto Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres (Idiger) certificará la vulnerabilidad sísmica, la fecha de construcción y la culminación de las obras.
“Con estos documentos se prueba que el edificio requiere el reforzamiento, que la obra se realizó y se culminó con éxito”
Julián Uscátegui, concejal de Bogotá
“En Bogotá no podemos esperar a que ocurra una tragedia para empezar a actuar. Queremos que al ciudadano que invierte en seguridad, el Distrito le quite peso tributario y le dé un incentivo para proteger su vida y su patrimonio”
Julián Uscátegui, concejal de Bogotá
“El objetivo es reducir la afectación a las viviendas en caso de un sismo, y que sean precisamente aquellas con mayor riesgo las que puedan acceder más rápidamente a este beneficio”
Julián Uscátegui, concejal de Bogotá
La mayoría del parque inmobiliario de Bogotá fue construido antes de la entrada en vigor de la norma sismorresistente NSR-10 en 2010, lo que deja a miles de edificaciones en una situación de vulnerabilidad frente a un eventual movimiento telúrico. El proyecto de acuerdo, que ahora pasará a discusión en el Concejo de Bogotá, representa un intento por incentivar la inversión privada en seguridad estructural y reducir el impacto de futuros sismos en la capital.










