Bogotá dejó de recaudar 646.599 millones de pesos en multas de convivencia entre 2022 y abril de 2026, una cifra que representa el 96,5% del potencial estimado, debido a que la mayoría de los comparendos impuestos no recibieron una sanción efectiva. Así lo denunciaron los concejales Samir Bedoya Piraquive y Fabián Puentes Sierra, de la Bancada del Partido Mira en el Concejo de Bogotá, quienes con base en cifras oficiales de la Secretaría Distrital de Gobierno y la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia, revelaron que de 1.918.710 comparendos impuestos en ese periodo, apenas 68.632 se tradujeron en multas efectivas, es decir, solo el 3,5% del total. Esto significa que por cada peso que ingresó a las arcas distritales, 27 quedaron sin cobrar, pues el recaudo efectivo apenas alcanzó los 23.890 millones de pesos frente a un potencial de 670.489 millones.
El problema de fondo, explicaron los cabildantes, radica en la naturaleza misma del comparendo establecido en la Ley 1801 de 2016: este no es una sanción en sí, sino una orden para comparecer ante la autoridad. La multa solo se vuelve exigible cuando un inspector de policía la impone en firme, un paso que en la abrumadora mayoría de los casos no se cumple. De acuerdo con la Secretaría de Gobierno, no existen lineamientos generales para orientar a los inspectores, lo que deja sin explicación institucional las enormes disparidades entre localidades. Mientras Antonio Nariño alcanzó una eficacia del 16,76%, en Suba la cifra se desplomó al 0,07%, en Kennedy al 0,21% y en Bosa al 0,10%. Bedoya fue contundente al señalar que “la diferencia no está en los medios. Está en cómo se gestionan”.
Armas blancas y comparendos represados
Uno de los casos más alarmantes es el de los comparendos por porte de arma blanca, que sumaron 726.683 en el período analizado. De ellos, solo 9.404 derivaron en sanciones reales, es decir, apenas el 1,3%. En palabras del concejal Samir Bedoya, “de cada 100 personas sorprendidas con un arma en la calle, 98 siguieron su camino sin ninguna consecuencia. El comparendo existió. La autoridad, no”. La Bancada del Mira señaló que hay más de 1,8 millones de expedientes represados sin decisión, lo que constituye una falla sistémica en la gestión de la justicia policiva en la capital.
«No venimos a especular. Cada cifra que presentamos está tomada de la propia respuesta escrita del Distrito. El problema no es el volumen de comparendos: es que el Distrito no los cierra, no los cobra y no responde por ello.»
Fabián Puentes Sierra, Concejal de Bogotá
Los concejales solicitaron al Distrito revelar el estado legal de los 1,8 millones de expedientes represados y estructurar un plan de descongestión con metas trimestrales, tomando como modelo a la localidad de Antonio Nariño, donde la eficacia superó el 16%. Cabe recordar que los comparendos se dividen en cuatro tipos según la Ley 1801 de 2016, y que el ciudadano tiene tres días hábiles para objetar el comparendo ante un inspector. Para consultar y pagar en línea existe la plataforma Lico (Liquidador de Comparendos) de Bogotá. Los valores de las multas para 2026 oscilan entre 233.456 pesos por infracciones menores, como música sin audífonos en TransMilenio, y hasta 1.867.653 pesos, dependiendo del tipo de falta. Además, el Plan Integral de Seguridad, Convivencia Ciudadana y Justicia (Pisccj) contempla programas pedagógicos que los infractores deben cumplir junto con el pago de la multa. El incumplimiento genera intereses moratorios y permite el cobro coactivo, según el artículo 182 del Código, pero sin una gestión efectiva de los inspectores, esas herramientas quedan en el papel.












