El Congreso de la República se alista para una jornada decisiva el próximo martes 25 de agosto de 2026, cuando elegirá a los nueve magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) en medio de intensas negociaciones entre el oficialismo y la oposición. Este proceso, que se llevará a cabo en la sede del Legislativo, determinará la nueva composición de una institución clave en la arquitectura del Estado social de derecho colombiano, pues el CNE es el organismo encargado de investigar el financiamiento y los procedimientos de las campañas al Congreso. La elección refleja las tensiones entre el Pacto Histórico, que busca asegurar seis votos para influir en decisiones clave, y los partidos de oposición y minoritarios que intentan consolidar sus propias cuotas de poder.
Candidatos y alianzas que marcan la contienda electoral
El oficialismo, a través del Pacto Histórico, ya anunció sus dos cupos en la terna: Cielo Rusinque, exsuperintendente de Industria y Comercio, y Ana Jimena Bautista, abogada especialista en Derecho Constitucional. Rusinque, en sus declaraciones, agradeció al presidente Gustavo Petro y a la bancada por el voto de confianza, señalando que el CNE debe «darle el lugar que merece para que nuestro sistema político avance hacia una democracia real». En sus palabras más recientes, también advirtió que «las fuerzas neofascistas y reaccionarias se han propuesto devolvernos a tiempos de violencia y persecución», comprometiéndose a «disipar esas tinieblas y proteger los derechos conseguidos». Por otro lado, la oposición se organiza en torno a una coalición conformada por el Centro Democrático y MIRA, que ya aseguró dos magistraturas con los perfiles de Nubia Stella Martínez, fundadora y exdirectora del Centro Democrático, y Plinio Alarcón, reconocido por su labor en la Oficina Jurídica del CNE y en la recuperación de curules. Desde las toldas de Salvación Nacional, con sus cinco legisladores llave en mano, aparece José Antonio Parra, un candidato con experiencia en la Registraduría y la Procuraduría que podría jugar un papel bisagra si logra pactos adicionales con partidos mayores.
Entre las fuerzas tradicionales, Cambio Radical impulsa a Gersel Pérez Altamiranda, exrepresentante vinculado a una de las principales corrientes internas de la colectividad, mientras que el Partido Conservador apoya a Juan Carlos Wills, quien cuenta con respaldo de figuras de peso. El Partido Liberal, que aspira a conservar dos escaños en el CNE, presenta a Silvio Carrasquilla, respaldado por el senador Lidio García. La U postula a Juan Felipe Lemos, exsenador que encabezó la lista en la última elección legislativa, y Alianza Verde impulsa a José Salamanca, pese a diferencias internas en la colectividad. Finalmente, En Marcha, con baja representación en el Congreso, propone a Guillermo Rivera en una aspiración que se ve limitada por su escaso peso legislativo.
«Quiero agradecer al Presidente Gustavo Petro y a la bancada del Pacto Histórico por su voto de confianza para representarlos en el CNE, una institución central en la arquitectura de nuestro Estado social de derecho. Tenemos el compromiso y la tarea de darle el lugar que merece, para que nuestro sistema político avance hacia una democracia real.»
Cielo Rusinque, exsuperintendente de Industria y Comercio y candidata del Pacto Histórico
La composición del nuevo CNE tendrá un impacto directo en asuntos que involucran al presidente Abelardo de la Espriella y al senador Iván Cepeda, lo que eleva la temperatura política del proceso. En un escenario donde el oficialismo busca reunir seis votos para inclinar la balanza en investigaciones sobre financiamiento de campañas, los partidos de menor tamaño como Salvación Nacional se consolidan como actores decisivos. La confirmación de algunos candidatos, como José Antonio Parra, depende todavía de pactos adicionales con colectividades mayores y agrupaciones menores, lo que mantiene en vilo el resultado final hasta el mismo día de la votación. Mientras tanto, las distintas










