La Sección Segunda del Consejo de Estado revocó la suspensión provisional del Decreto 1469 de 2025, con el cual se fijó el salario mínimo para 2026 en 2.000.000 de pesos, un aumento del 23,7 por ciento. La decisión deja vigente el acto administrativo mientras se resuelve de fondo su legalidad, tras acoger el recurso de súplica interpuesto por el Gobierno Nacional. El alto tribunal consideró que la cautelar inicial, dictada el 12 de febrero de 2026 por el magistrado Juan Camilo Morales, se basó en un análisis insuficiente sobre la motivación del decreto y no en un perjuicio concreto que justificara frenar el incremento.
El decreto, expedido en diciembre de 2025 bajo el concepto de “salario vital”, beneficia a 2.400.000 trabajadores colombianos. El Gobierno argumentó que suspenderlo afectaría el principio de no desmejora y la condición más beneficiosa para el trabajador, consagrados en el artículo 53 de la Constitución. La revocación separa la discusión sobre la suspensión inmediata del juicio de fondo que determinará si el incremento del 23,7 % se ajusta a la ley.
Declaraciones de los actores involucrados
El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, celebró el fallo y calificó la suspensión inicial como una maniobra política. “Fue una estupidez jurídica para justificar una maniobra política la que realizó el magistrado del Consejo de Estado Juan Camilo Morales, tal como se puede concluir del fallo final del Consejo de Estado con el cual se deja en firme el Decreto 1469 del 2025, con el cual se incrementó el salario mínimo vital en un 23%”, afirmó. Arias atribuyó la decisión del magistrado a una intención de influir en las elecciones de Congreso y presidenciales en contra de los candidatos del presidente Gustavo Petro.
«Fue una estupidez jurídica para justificar una maniobra política la que realizó el magistrado del Consejo de Estado Juan Camilo Morales, tal como se puede concluir del fallo final del Consejo de Estado con el cual se deja en firme el Decreto 1469 del 2025, con el cual se incrementó el salario mínimo vital en un 23%»
Fabio Arias, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT)
Desde el sector empresarial, Audrey Rodríguez, CEO de Lexacty SAS, consideró que la revocación era predecible y necesaria, pero advirtió que el aumento está desconectado de la realidad económica. “Todo lo que vimos ahorita con el Consejo de Estado que tumbó la suspensión del decreto era predecible y necesario. No se realizaron cambios en el salario porque en el artículo 53 de la Constitución se consagra el principio de no desmejora y la condición más beneficiosa para el trabajador”, señaló. Sin embargo, cuestionó que la ley exige considerar inflación y productividad, y que el PIB solo creció 2,2 por ciento.
«Todo lo que vimos ahorita con el Consejo de Estado que tumbó la suspensión del decreto era predecible y necesario. No se realizaron cambios en el salario porque en el artículo 53 de la Constitución se consagra el principio de no desmejora y la condición más beneficiosa para el trabajador»
Audrey Rodríguez, CEO de Lexacty SAS
Contexto económico y reformas laborales
Rodríguez también alertó sobre las consecuencias del incremento en un entorno de bajo crecimiento. “Las empresas no están produciendo más, así que para no quebrar terminan trasladando ese costo al precio final de los productos. Y este resultado es una inflación que ya amenaza con dejar, acorde a lo que estamos viendo, un piso del 7% para el salario del 2027”, explicó. El fallo se produce en medio de otras reformas laborales que han generado críticas empresariales, como el recargo nocturno del 90 % desde el 1 de junio de 2026 y la reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales a partir del 15 de julio del mismo año.
La combinación de estos costos laborales, según voceros del sector privado, podría empujar a las micro y pequeñas empresas hacia la informalidad. Mientras tanto, el Consejo de Estado mantiene abierto el expediente para un análisis de fondo sobre la legalidad del incremento, decisión que definirá en los próximos meses si el salario mínimo de 2026 se sostiene o debe ser ajustado.












