El Consejo Gremial Nacional encendió las alarmas este viernes 29 de mayo de 2026 al advertir, mediante un comunicado público dirigido al Gobierno nacional, al Ministerio de Minas y Energía y a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), sobre un “riesgo real” de apagón eléctrico y desabastecimiento de gas natural durante el próximo fenómeno de El Niño. La entidad gremial, que reúne a los principales sectores productivos del país, solicitó decisiones urgentes para evitar una crisis energética que, según sus análisis, ya se vislumbra en el horizonte cercano.
Los datos presentados por el Consejo Gremial son contundentes y reflejan un escenario crítico. El nivel agregado de los embalses se sitúa en un 67,46 %, cuando la meta es superar el 80 % a partir de agosto de 2026 para garantizar el suministro en épocas de sequía. A esto se suma un aumento sostenido de la demanda de energía: en abril de 2026 creció un 6,7 % respecto al mismo mes del año anterior, y en lo que va de mayo el incremento alcanza el 8,57 %. Sin embargo, la oferta de nuevos proyectos de generación avanza a paso lento: de los 4.475 megavatios (MW) esperados para este año, apenas se han incorporado 294 MW, lo que representa un mísero 6,6 % de lo proyectado.
El balance entre la energía firme disponible y la demanda proyectada ya es negativo, con un déficit del 4,4 % para el periodo 2026-2027, según el propio comunicado del Consejo Gremial, que cita datos de XM, el Ideam, la NOAA y proyecciones oficiales. “El margen de maniobra se está reduciendo rápidamente”, advirtió la organización, al tiempo que señaló que las advertencias sobre posibles déficits energéticos vienen desde hace más de dos años, sin que se hayan tomado las medidas necesarias.
La deuda de Air-e, un factor que agrava el riesgo
Un elemento que agrava la situación es la millonaria deuda de la empresa Air-e con los generadores y transmisores del sistema. Según el Consejo Gremial, el monto asciende a 2,6 billones de pesos, de los cuales 1,5 billones corresponden a plantas térmicas. Esta deuda compromete directamente el abastecimiento de gas natural, pues Air-e asegura más del 25 % del gas del país destinado tanto a la generación térmica como al consumo residencial, industrial y comercial. “La falta de pago de esta deuda pone en riesgo la prestación del servicio de gas natural en el país”, alertó el gremio en su comunicado. En periodos de sequía, las plantas térmicas son fundamentales para suplir la demanda cuando los embalses no tienen suficiente capacidad, pero sin el combustible necesario —gas, carbón o líquidos— su operación se ve seriamente afectada. Además, el gas natural importado requiere pagos anticipados, lo que añade una presión adicional sobre un sistema ya debilitado.
Fenómeno de El Niño con alta probabilidad de ser fuerte
El panorama climático no da tregua. El boletín energético de XM del 22 de mayo de 2026 advierte sobre una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se consolide con intensidad fuerte. Según la NOAA, la probabilidad de que se configure es del 82 % entre mayo y julio, y asciende a un alarmante 98 % entre agosto y octubre de 2026. El Ideam y el Ministerio de Ambiente ya habían alertado previamente sobre esta posibilidad para el segundo semestre del año. “La seguridad energética del país no puede seguir aplazándose”, sentenció el Consejo Gremial Nacional.
“El país enfrentará un riesgo real de desabastecimiento eléctrico y de gas natural durante el próximo Fenómeno del Niño; se requieren decisiones urgentes”
Consejo Gremial Nacional
Cuatro solicitudes urgentes al Gobierno
Frente a este panorama, el Consejo Gremial Nacional elevó cuatro peticiones concretas al Gobierno nacional. La primera es pagar de inmediato las deudas del sector energético, con especial atención a las plantas térmicas que han acumulado los mayores saldos pendientes. La segunda, garantizar el suministro de combustibles para la generación eléctrica, tanto gas como carbón y líquidos, durante los meses críticos. La tercera, acelerar la viabilidad de los proyectos de generación y transmisión que se encuentran retrasados por trámites ambientales, consultas previas y problemas de seguridad. La cuarta, implícita en el comunicado pero igualmente urgente, es tomar decisiones inmediatas para evitar que el país llegue a un punto sin retorno. “Seguridad energética no es un lujo: es una condición básica para la economía y la vida cotidiana de los colombianos”, concluyó el Consejo Gremial, en un llamado que busca movilizar a las autoridades antes de que sea demasiado tarde.












