Consumo en Caldas cayó 20,6% tras sismo del 10 de agosto: Bancolombia

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Un análisis de Bancolombia basado en transacciones con tarjetas de crédito y débito reveló que el consumo real en Colombia cayó un 8,9% durante la semana del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto. El sismo dejó un saldo de 329 fallecidos, 4.592 heridos, 234 desaparecidos y 324.157 personas afectadas, según cifras oficiales. El estudio de la entidad financiera muestra que el impacto no se limitó a las zonas con daños directos, sino que se extendió a nivel nacional debido al temor a réplicas y la interrupción de actividades productivas.

Los departamentos más afectados registraron una reducción promedio del 26,7% en el gasto de los hogares, que en conjunto representan el 12% del consumo nacional. En el Eje Cafetero, que concentra cerca del 4% del consumo nacional por su actividad turística y comercial, las caídas fueron significativas: Risaralda sufrió una contracción del 40,9%, similar al confinamiento por la pandemia de 2020; Quindío disminuyó un 27,2% y Caldas un 20,6%. Valle del Cauca, que representa el 8% del consumo nacional, registró una caída del 23,1%, mientras que Antioquia bajó un 14,7% y Bogotá un 2,4%. En contraste, departamentos como Cundinamarca, Atlántico, Bolívar y Nariño reportaron incrementos en el consumo.

Factores detrás de la contracción

De acuerdo con el análisis de Bancolombia, dos factores explican el comportamiento del consumo tras el terremoto. Por un lado, la destrucción de infraestructura y la interrupción de actividades productivas afectaron directamente la capacidad de gasto en las regiones golpeadas. Por otro, el temor a nuevas réplicas llevó a los hogares a moderar sus gastos y priorizar el ahorro, un efecto de precaución que se observó incluso en Antioquia y Bogotá, zonas alejadas del epicentro. Las compras asociadas a ayuda humanitaria compensaron parcialmente la caída del consumo, aunque no lograron revertir la tendencia general.

El caso de Chocó, uno de los departamentos más afectados, es particularmente revelador: allí el consumo cayó 2,42 veces más que al inicio de la pandemia de 2020, a pesar de que representa apenas el 0,2% del consumo nacional. La situación plantea una presión adicional para la economía colombiana en los próximos meses, debido a las pérdidas materiales y las alteraciones en las cadenas de suministro generadas por el terremoto.

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