El proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 llegó al Congreso con un desfinanciamiento de 30,2 billones de pesos, según coincidieron la Contraloría General de la República y el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, quien calificó la situación como una “tronera fiscal”. El diagnóstico se conoció al cierre de 62 mesas técnicas de trabajo entre el equipo entrante y el ente de control, en el marco del empalme entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumirá condicionado por esta brecha fiscal.
El presupuesto total proyectado para 2027 asciende a 575,7 billones de pesos, mientras que los ingresos estimados apenas alcanzan los 545,4 billones, lo que deja un faltante de 30,2 billones. El gobierno saliente confía en que una reforma tributaria radicada la semana pasada, con un recaudo esperado de 21,9 billones, cubra parte del hueco, pero la Contraloría considera que los ingresos no son ciertos y ha pedido ajustar las apropiaciones o garantizar fuentes reales de financiación. Adicionalmente, Restrepo mencionó que hay obras inconclusas que requerirían un rescate de 54 billones de pesos y proyectos calificados como “irrecuperables” por valor de 214.000 millones de pesos.
Un diagnóstico técnico y preocupante
El vicepresidente electo señaló que el hallazgo es de fondo y no menor: “En materia fiscal, hemos encontrado una delicadísima evolución de los datos de las finanzas públicas del país. Una tronera fiscal de casi 30 billones en el presupuesto de 2027, un aumento en el gasto por deuda cuando siguen estancados los gastos de inversión y los ingresos, a juicio de la Contraloría, no son ciertos, donde hay una enorme necesidad de un ajuste en materia de gasto público”. En declaraciones posteriores, Restrepo insistió en que “son preocupaciones de fondo para el gobierno entrante”.
“En materia fiscal, hemos encontrado una delicadísima evolución de los datos de las finanzas públicas del país. Una tronera fiscal de casi 30 billones en el presupuesto de 2027, un aumento en el gasto por deuda cuando siguen estancados los gastos de inversión y los ingresos, a juicio de la Contraloría, no son ciertos, donde hay una enorme necesidad de un ajuste en materia de gasto público”.
José Manuel Restrepo, vicepresidente electo de Colombia
Por su parte, el vicecontralor General de la República, Carlos Silgado, insistió en que el diagnóstico entregado fue “técnico” y “no tuvo ninguna connotación política”. Durante las mesas técnicas se revisaron de manera conjunta las cifras del proyecto radicado en el Congreso, y el ente de control fue enfático en que el presupuesto no puede sostenerse sobre ingresos inciertos. La advertencia llega en un momento crucial, pues el gobierno entrante deberá asumir la administración con un escenario fiscal adverso y con la necesidad de tomar decisiones de ajuste del gasto público apenas comience su mandato.











