En un fallo que consolida una de las investigaciones más complejas sobre la infiltración del crimen organizado en la política colombiana, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de 76 meses de prisión contra el exalcalde de Envigado y exsenador José Ignacio Mesa Betancur. El tribunal acreditó que el exfuncionario recibió apoyo económico y electoral de la estructura criminal conocida como La Oficina de Envigado, configurando el delito de concierto para delinquir agravado. La pena, que equivale a seis años y cuatro meses de cárcel, se complementa con una multa de 3.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes y la inhabilitación para ejercer funciones públicas durante el mismo periodo.
La decisión de la Corte resolvió el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia emitida el 13 de mayo de 2025 por la Sala Especial de Primera Instancia. Para llegar a esta conclusión, los magistrados valoraron pruebas testimoniales claves, entre ellas las declaraciones de alias El Tuso y alias Don Berna, dos exparamilitares que detallaron los términos del pacto: la organización criminal garantizó el caudal electoral de Mesa Betancur a cambio de influencia burocrática en la administración municipal de Envigado. El fallo señala que el apoyo se mantuvo incluso cuando el político aspiró al Congreso de la República, y destaca que para obtener un cargo público era necesario contar con el aval de Daniel Mejía y Gustavo Upegui, reconocidos jefes de La Oficina.
Una alianza con el crimen que forjó una carrera política
José Ignacio Mesa Betancur, quien gobernó Envigado entre 1995 y 1997 y luego ocupó una curul en el Senado durante dos periodos consecutivos (1998-2002 y 2002-2006), construyó su trayectoria política sobre una red de complicidades con estructuras ilegales. La investigación, que se originó a partir de las declaraciones de alias El Tuso en 2011 y que la Corte formalizó en 2021, reveló que el exfuncionario mantuvo una “amistad prolongada” con Daniel Alberto Mejía Ángel, alias Danielito, máximo jefe de La Oficina de Envigado. Esta organización, que surgió de los grupos Perseguidos por Pablo Escobar (Pepes) bajo el control de los hermanos Castaño, cooptó combos y bandas criminales en Antioquia tras la muerte del capo.
“Confirmar la Sentencia 13 de mayo de 2025, proferida por la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia, mediante la cual condenó a José Ignacio Mesa Betancur por concierto para delinquir agravado”.
Sala de Casación Penal, Corte Suprema de Justicia
El tribunal también subrayó un episodio particularmente revelador del vínculo entre Mesa Betancur y el paramilitarismo: en el año 2000, cuando ya era senador, cooperó en calidad de supuesta víctima en un plan de secuestro simulado de congresistas ordenado por Carlos Castaño, comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), para presionar al gobierno nacional. La sentencia destaca que “la primera instancia destacó que Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna, coincidió con las manifestaciones de alias El Tuso en el sentido de que el apoyo proporcionado a José Ignacio Mesa Betancur continuó hasta sus aspiraciones al Congreso”.
Mesa Betancur, hijo de Jorge Mesa, quien fue seis veces alcalde de Envigado, ya había estado en el ojo del huracán político por su relación con Pablo Escobar, a quien ayudó a adecuar la cárcel La Catedral. En 2019 perdió su curul como representante a la Cámara por Antioquia debido a un error en el recuento de votos. Ahora, la condena definitiva le impide acceder a cualquier beneficio de prisión domiciliaria o suspensión condicional de la pena, cerrando así un capítulo judicial que expone la permeabilidad de las instituciones políticas frente al crimen organizado.










