La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia negó la solicitud de detención domiciliaria presentada por la congresista Karen Astrith Manrique Olarte, quien permanecerá en prisión preventiva intramural, al tiempo que dejó en firme el llamado a juicio contra seis legisladores investigados por su presunta participación en el entramado de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd). La decisión del alto tribunal, adoptada por mayoría en una sesión extraordinaria, ratifica la imputación formal contra los ex o actuales congresistas Liliana Esther Bitar Castilla, Juan Pablo Gallo Maya, Wadith Alberto Manzur Imbett, Julián Peinado Ramírez y Juan Diego Muñoz Cabrera, este último excongresista, quienes deberán enfrentar un proceso penal por el presunto desvío de recursos públicos en esa entidad.
El expediente de Manrique será remitido a la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema una vez se cumplan todas las notificaciones, lo que marca un nuevo paso en el caso que salpica a varias figuras políticas. La congresista, que ejerce como representante a la Cámara, había solicitado el beneficio de la detención domiciliaria argumentando su condición de víctima del conflicto armado, pero la Sala consideró que no había lugar a modificar la medida cautelar impuesta inicialmente.
El alegato de la congresista
Frente a las acusaciones, Karen Manrique emitió una declaración pública en la que buscó desmarcarse de las señalamientos. «Quiero precisar que mis únicos acercamientos con las entidades del Estado han sido en mi ejercicio como congresista e interlocutora de las comunidades que en el Congreso de la República represento, en mi calidad de víctima del conflicto armado», manifestó la legisladora investigada.
«Quiero precisar que mis únicos acercamientos con las entidades del Estado han sido en mi ejercicio como congresista e interlocutora de las comunidades que en el Congreso de la República represento, en mi calidad de víctima del conflicto armado».
Karen Astrith Manrique Olarte, congresista investigada
El escándalo de la Ungrd, que ha mantenido en vilo al Congreso y a la opinión pública, involucra una presunta red de corrupción que desvió millonarios recursos destinados a la gestión del riesgo de desastres. Mientras el caso continúa su curso, la Corte Suprema avanza en la fase de juicio contra los seis legisladores, en un proceso que promete revelar nuevos detalles sobre el entramado que habría operado dentro de esa entidad estatal. La noticia, aún en desarrollo, deja abierta la expectativa sobre las próximas etapas judiciales y las posibles implicaciones políticas para los investigados.












