La fuerza de la naturaleza golpeó sin tregua la mañana del 16 de septiembre al sector rural de Valdivia, norte de Antioquia, cuando una creciente súbita de la quebrada que atraviesa la vereda El Pescado destruyó por completo el puente peatonal que comunicaba a las veredas Venecia, La Esperanza y Cuquín con el resto del municipio. El trágico suceso dejó aisladas a cerca de 160 familias, una persona lesionada y un tendido de daños que obligó al alcalde Carlos Molina a declarar la calamidad pública ante la magnitud de la emergencia.
El puente, que era el principal y en muchos casos único paso para los habitantes de esas veredas, facilitaba no solo el desplazamiento cotidiano de las personas, sino también el transporte de alimentos, la salida de la producción agrícola y el acceso a servicios básicos de salud y educación. En un abrir de ojos, la creciente arrasó con esa conexión vital y de paso dañó un tramo de la vía terciaria que la complementa, reduciendo aún más las alternativas de movilidad para una zona que ya se encuentra completamente incomunicada por tierra.
Comunidades aisladas y graves afectaciones en el territorio
El balance inicial que manejan los organismos de socorro, en cabeza de los Bomberos de Valdivia, da cuenta de una persona lesionada: se trata de un adulto mayor que fue arrastrado por la corriente cuando intentaba cruzar el sector y que, afortunadamente, logró salir por sus propios medios, siendo trasladado de inmediato al hospital municipal para su valoración. La emergencia también deja el reporte de una vivienda afectada y al menos cuatro establecimientos comerciales que sufrieron averías por el paso violento del agua.
A esto se suma la situación de nueve niños que viven en la vereda Venecia y que no pudieron llegar a su institución educativa, ya que para hacerlo deben atravesar el sector donde se encontraba el puente, una travesía que algunos menores ahora deben realizar en caballos o mulas mientras las autoridades definen la estrategia para restablecer la conectividad. La prioridad inmediata para la administración municipal, tal como lo han señalado, es asegurar el traslado de alimentos para las familias damnificadas, garantizar la salida de los productos agrícolas que están en riesgo de perderse y encontrar una solución temporal que les permita a los estudiantes retomar sus clases.
La declaratoria de calamidad pública responde a que la capacidad operativa y financiera del municipio es insuficiente para asumir la reconstrucción del puente, la recuperación de la vía terciaria y la atención de las necesidades de las familias afectadas. Con esta figura, la Alcaldía de Valdivia busca gestionar recursos ante la Gobernación de Antioquia y el Gobierno nacional, entidades que ya fueron notificadas de la situación para que dispongan de maquinaria, ayudas humanitarias y partidas presupuestales que permitan dar una respuesta integral a la emergencia. Mientras tanto, el censo oficial de daños continúa su curso en las zonas rurales, a la espera de dimensionar el impacto total de esta tragedia que, con un solo golpe de la naturaleza, aisló a una comunidad entera.










