River Plate, urgido por reforzar su defensa, ha puesto sus ojos en el defensor colombiano Willer Ditta, actual jugador del Cruz Azul de México. Sin embargo, el primer acercamiento del club argentino, que ofertó alrededor de seis millones de dólares, fue rechazado de plano por la directiva mexicana, que exige un piso cercano a los nueve millones para sentarse a negociar. La disputa por el zaguero, que fue mundialista con Colombia, se ha convertido en un pulso contrarreloj para la dirigencia millonaria, que busca un reemplazo ante la posible salida de Lucas Martínez Quarta.
La diferencia de plazos entre los mercados de pases de Argentina y México es un factor clave que complica las conversaciones. Mientras que el registro de incorporaciones para River Plate cierra el próximo 2 de septiembre, en la Liga MX la fecha límite se extiende hasta el 11 del mismo mes. Esta asimetría juega a favor de Cruz Azul, que se niega a rebajar sus pretensiones económicas. La razón es clara: en caso de vender a Ditta, el club mexicano tendría muy pocos días para encontrar un defensa de garantías que lo reemplace, un proceso que consideran inviable con las prisas que impone el calendario argentino. El antecedente de Ditta en el fútbol argentino, donde brilló en Newell’s Old Boys antes de su salto a México, pesa en la evaluación de River, que conoce de primera mano su rendimiento en la liga local.
La oferta que no alcanzó
Según información del periodista argentino Hugo Balassone, la intención de River Plate era que Willer Ditta llegara a competir directamente por un puesto en la zaga central con Lucas Martínez Quarta, quien ha sido uno de los jugadores más cuestionados en el último tiempo. La oferta formal, que ascendía a los seis millones de dólares, fue considerada insuficiente por la directiva de Cruz Azul, encabezada por Víctor Velázquez y con Iván Alonso a cargo de la gestión deportiva. La postura del club mexicano es firme: no hay disposición a rebajar el precio de salida del colombiano, lo que deja a la dirigencia de River ante la necesidad de mejorar sustancialmente su propuesta si no quiere quedarse sin el defensor.
La situación ha generado un estancamiento en las negociaciones. Mientras el reloj corre para River Plate, que debe resolver su problema defensivo antes del cierre del mercado, Cruz Azul se mantiene en una posición de fuerza. La posibilidad de que el defensor colombiano vista la camiseta millonaria dependerá ahora de la capacidad del club argentino para igualar las exigencias económicas de su par mexicano, en una operación que se perfila como un verdadero desafío de gestión y paciencia en el fútbol sudamericano.










