Hay algo que todos los bogotanos tienen en común, sin importar dónde vivan o a qué se dediquen: el tiempo que pasan desplazándose por la ciudad influye directamente en su calidad de vida
Cada minuto invertido en un recorrido es tiempo que deja de compartirse con la familia, de dedicarse al estudio, al descanso, al deporte o a cualquier actividad que haga más valiosa la vida cotidiana

Por MIGUEL JARAMILLO
Durante muchos años, Bogotá creció con una lógica en la que primero aparecían los nuevos desarrollos urbanos y, solo después, llegaban las soluciones de movilidad. Hoy la ciudad comienza a escribir una historia diferente: una en la que el transporte público deja de ser únicamente una infraestructura para mover personas y se convierte en el punto de partida para construir entornos más cercanos, sostenibles, conectados y pensados para quienes los habitan.
Ese cambio empieza a materializarse con el proyecto Ondas Metropolitanas. Con la expedición del Decreto Distrital 299 de 2026, TRANSMILENIO S.A. lidera el primer Proyecto de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible desarrollado en un predio privado, consolidando su papel como Operador Urbano Público, marcando un precedente en la implementación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y demostrando que la movilidad también puede convertirse en una herramienta para transformar la ciudad.
Más allá del alcance técnico del instrumento urbanístico, este proyecto representa una nueva manera de pensar el crecimiento de Bogotá. Demuestra que el transporte público también puede impulsar la renovación urbana, acercar la vivienda al empleo, fortalecer el comercio, recuperar el espacio público, dinamizar la economía y, sobre todo, devolverles tiempo a las personas.
«Las ciudades no se transforman únicamente cuando construyen infraestructura; se transforman cuando esa infraestructura mejora la vida de las personas. Ese es el sentido de este proyecto: demostrar que el transporte público también puede acercar oportunidades y devolverles tiempo a las personas para vivir mejor», explica Pedro Mauricio Gutiérrez, gerente general de TRANSMILENIO S.A.
Ese es, quizá, el mayor valor de esta transformación: construir una ciudad donde las oportunidades estén más cerca de los ciudadanos y donde la calidad de vida también se mida por el tiempo que las personas recuperan para vivir.
Un cambio de paradigma para Bogotá
Hoy Bogotá empieza a recorrer un camino distinto. Con Ondas Metropolitanas – Fiotti comienza a materializarse el modelo de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT), una estrategia contemplada en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que propone algo aparentemente sencillo, pero profundamente transformador: construir ciudad alrededor del transporte públic
En lugar de pensar primero dónde se levantan los edificios y luego cómo conectar esos sectores, este modelo plantea que la infraestructura de transporte de alta capacidad sea el punto de partida para planificar nuevos desarrollos urbanos. Es una visión donde la movilidad deja de seguir el crecimiento urbano para convertirse en su principal organizador.
Es un cambio de enfoque que transforma la relación entre la ciudad y sus habitantes. Ya no se trata únicamente de garantizar que las personas puedan movilizarse; se trata de que necesiten recorrer menos distancia para acceder a aquello que hace parte de su vida cotidiana.
Mucho más que un proyecto inmobiliario
Cuando se habla de renovación urbana, con frecuencia la conversación termina reducida a nuevos edificios o mayores alturas. Sin embargo, Ondas Metropolitanas – Fiotti propone una transformación mucho más profunda.
Ubicado estratégicamente sobre el corredor de la Avenida Carrera 68, en el sector de Montevideo, el proyecto permitirá convertir un suelo con predominio industrial en un desarrollo de usos mixtos donde convivirán vivienda, comercio, servicios, equipamientos y espacio público. No se trata únicamente de cambiar el uso de un terreno; se trata de crear un entorno donde las personas puedan desarrollar buena parte de su vida cotidiana sin recorrer largas distancias.
Su localización no es casual. La Avenida Carrera 68 es uno de los corredores estructurantes de transporte público de Bogotá y un eje fundamental para la implementación del Plan de Ordenamiento Territorial. Aprovechar esa infraestructura para impulsar un desarrollo urbano más compacto, diverso y conectado significa utilizar de manera inteligente una inversión pública que beneficia diariamente a millones de ciudadanos.
La ciudad que devuelve tiempo a las personas
Hay un recurso que hoy vale tanto como la vivienda, el empleo o el espacio público: el tiempo. Cuando una persona puede caminar unos minutos para llegar a una estación de transporte público, encontrar cerca el supermercado, una farmacia, una cafetería, un parque, un centro de salud o incluso su lugar de trabajo, la ciudad empieza a funcionar de otra manera. No solo disminuyen los tiempos de viaje; también mejora la calidad de vida, aumenta el bienestar y fortalece el sentido de pertenencia con el entorno.
Por eso, uno de los mayores aportes de proyectos como las Ondas Metropolitanas – Fiotti no se mide únicamente en metros cuadrados construidos o en nuevas edificaciones. Su impacto también se refleja en algo mucho más valioso: devolverles tiempo a los ciudadanos para vivir mejor.
10 principios para construir mejores ciudades
Los 10 principios que orientan el proyecto Ondas Metropolitanas se fundamentan en los lineamientos del Ministerio de Transporte, el Ministerio de Vivienda y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bogotá. Todos parten de una misma visión: aprovechar el transporte público como punto de partida para impulsar un desarrollo urbano que acerque la vivienda, el comercio, los servicios, el espacio público y las oportunidades, haciendo que la ciudad sea más eficiente, sostenible y habitable.
Esta visión se traduce en barrios pensados para las personas. Calles con comercios y actividades en los primeros pisos de los edificios, espacios públicos con árboles, iluminación y mobiliario urbano, recorridos cómodos para caminar, infraestructura accesible para personas de todas las edades y condiciones que crean entornos más activos, seguros y agradables para la vida cotidiana.
Los principios también promueven un mejor aprovechamiento del suelo, integrando vivienda, comercio y servicios en un mismo sector para reducir desplazamientos innecesarios. Al mismo tiempo, fortalecen la conexión con el transporte público mediante andenes amplios, ciclorrutas y recorridos continuos que facilitan la movilidad sostenible y disminuyen la dependencia del vehículo particular.

Una nueva manera de entender el papel de TRANSMILENIO S.A.
La importancia del trabajo interinstitucional y la sinergía con el sector privado para sacar adelante este tipo de proyectos. Como Operador Urbano Público, TRANSMILENIO S.A. lideró la estructuración de Ondas Metropolitanas – Fiotti, junto con Pactum S.A.S. y Construcciones Buen Vivir, coordinando los estudios técnicos y gestionando el trámite ante la Secretaría Distrital de Planeación, proceso que culminó con la expedición del Decreto Distrital 299 de 2026.
Es importante entender el alcance de este papel. La entidad no construye los proyectos inmobiliarios. Su función consiste en habilitar mejores condiciones normativas para que propietarios y desarrolladores puedan impulsar proyectos urbanos orientados al transporte, con mayor seguridad jurídica, reglas claras y una visión integral de la ciudad.
La actualización normativa amplía el potencial de desarrollo de los predios y permite incorporar usos mixtos donde antes existían limitaciones. Gracias a ello, sectores con oportunidades de transformación pueden evolucionar hacia espacios más activos, diversos y conectados con la infraestructura de transporte.
«Asumir el papel de Operador Urbano Público significa entender que hoy también tenemos la oportunidad de impulsar proyectos que integran movilidad, espacio público, vivienda, desarrollo económico y planeación urbana para construir una ciudad más cercana a las personas. Ese es el verdadero alcance de este primer PRUMS desarrollado en un predio privado», asegura el gerente general de TRANSMILENIO S.A.
Para el sector privado, trabajar con TRANSMILENIO S.A. representa contar con mayor seguridad jurídica, reglas claras y mejores condiciones para desarrollar proyectos urbanos que generen valor compartido. Esta alianza permite fortalecer las inversiones, aprovechar el potencial de los predios y contribuir a una ciudad más conectada, sostenible y con más oportunidades para sus ciudadanos.
Renovar para crecer de manera inteligente
Los beneficios de este modelo van mucho más allá de la movilidad. La renovación de sectores estratégicos impulsa nuevas oportunidades de inversión, dinamiza la economía local, genera empleo durante las diferentes etapas de desarrollo y fortalece el comercio de proximidad. Al mismo tiempo, la mezcla de usos hace que los barrios permanezcan activos durante buena parte del día, favoreciendo entornos más seguros y con mayor apropiación ciudadana.
El modelo también incorpora un mecanismo que fortalece la sostenibilidad financiera del sistema de transporte. Al incrementar el potencial de desarrollo de un predio mediante mejores condiciones urbanísticas, se genera un mayor valor del suelo. Parte de ese diferencial se convierte en una remuneración para TRANSMILENIO S.A., recursos que contribuyen a fortalecer el sistema de transporte público sin que la entidad asuma el desarrollo de los proyectos inmobiliarios.
Es un modelo en el que todos ganan. Gana la ciudad porque se transforma de manera ordenada; ganan los ciudadanos porque cuentan con mejores espacios para vivir, trabajar y movilizarse; ganan los desarrolladores porque encuentran reglas claras y mayor seguridad jurídica; y gana el transporte público porque fortalece su sostenibilidad para responder a las necesidades de una ciudad en constante crecimiento.
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