La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) plantea un incremento de al menos dos dígitos para el salario mínimo que regirá en Colombia a partir del 1 de enero de 2027, una propuesta que abre un intenso debate entre el Gobierno, los empresarios y los sindicatos. El presidente de la organización sindical, Nelson Alarcón, señaló que la meta es obtener un alza de mínimo el 10% durante las negociaciones en la mesa de concertación, argumentando que el incremento debe responder al concepto constitucional de salario mínimo vital y móvil.
La discusión se enmarca en el proceso anual que reúne a los tres actores para definir el aumento salarial, y que este año llega con posturas distantes. Mientras la CUT defiende un ajuste significativo, voces expertas han advertido sobre la necesidad de incluir en la ecuación la competitividad empresarial, la situación de los trabajadores independientes y las brechas económicas entre regiones del país. El dirigente sindical, en declaraciones realizadas durante el debate Rounds FM de La FM, afirmó que «le apuntamos a que el incremento sea de dos dígitos», una postura que contrasta con la propuesta mucho más alta que su antecesor, Fabio Arias, quien sugirió un aumento del 38,5%.
Un debate más allá del porcentaje anual
Nelson Alarcón sostiene que la discusión no debe limitarse a pactar una cifra para cada año, sino que debe partir de una reflexión profunda sobre el salario mínimo vital y móvil consagrado en la Constitución colombiana. Según el dirigente, este concepto implica que el ingreso debe ser suficiente para cubrir las necesidades básicas del trabajador y su familia, incluyendo alimentación, vivienda, salud, educación y transporte. La propuesta sindical busca, además, considerar la distribución de los ingresos, la productividad, la generación de empleo y la protección del poder adquisitivo de los colombianos.
Por otro lado, el llamado de los expertos a mirar la competitividad empresarial añade una capa de complejidad a la negociación. Se plantea que un incremento demasiado alto podría afectar la capacidad de las empresas para generar empleo formal, especialmente en un contexto donde las diferencias económicas regionales son marcadas y donde una porción significativa de la fuerza laboral se desempeña como trabajador independiente. La mesa de concertación tendrá la tarea de equilibrar estas variables en las próximas semanas.
«Le apuntamos a que el incremento sea de dos dígitos»
Nelson Alarcón, presidente de la CUT










