El Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre) oficializó en los primeros días de julio la asignación de dos contratos para la elaboración de los retratos oficiales del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez, obras que serán exhibidas en la Casa de Nariño al finalizar sus mandatos, el próximo 7 de agosto de 2026. Según la plataforma de contratación estatal, el contrato para el retrato presidencial, con un valor de 75 millones de pesos colombianos, fue adjudicado al artista Luis Jaime Rojas Rodríguez, mientras que la obra de la vicepresidenta, pactada en 45 millones 500 mil pesos, fue asignada a Ada Ruth Margarita Ariza Aguilar, quien deberá realizarla en la técnica de óleo sobre lienzo. Ambos procesos figuran bajo el estado de «proceso adjudicado y celebrado», fechados el 2 de julio para el retrato de Márquez y el 3 de julio para el de Petro, y fueron ejecutados mediante la modalidad de contratación directa, tipificada para trabajos artísticos.
La divulgación de estos contratos ha reavivado el debate político en torno al déficit fiscal del país y el aumento del gasto del Ejecutivo, en un contexto de advertencias del Comité Autónomo de la Regla Fiscal sobre el recalentamiento económico. El senador electo del Centro Democrático, Andrés Forero, criticó duramente la asignación presupuestal, señalando que la administración busca asfixiar a los colombianos con más impuestos mientras el país se empeña a altas tasas de interés. En contraste, el representante a la Cámara del Pacto Histórico, Eduard Sarmiento, defendió la inversión como parte de una tradición de larga data en la Casa de Nariño, recordando que en el pasado se han pagado sumas considerablemente mayores por obras similares y que la crítica a los retratos de Petro y Márquez obedece, en su opinión, a una animadversión política hacia el gobierno.
Contexto político y tradición en la Casa de Nariño
Los retratos del presidente y la vicepresidenta se instalarán en lugares de alto valor simbólico dentro del palacio de gobierno. La obra de Gustavo Petro ocupará un espacio en el hall de expresidentes, mientras que el retrato de Francia Márquez será ubicado en el hall de exvicepresidentes de la Vicepresidencia de la República, cumpliendo así con una tradición institucional que busca perpetuar la memoria de los mandatarios salientes. Sin embargo, la polémica no se limita a estos dos contratos, ya que el reporte también da cuenta de una producción cinematográfica en la que participó el presidente Petro, sobre la vida del almirante José Prudencio Padilla, con un presupuesto público de 8 mil millones de pesos aportados por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTic). Esta inversión fue cuestionada por la oposición, incluyendo al senador Daniel Briceño y a la exsenadora María Fernanda Cabal, quienes criticaron el uso de recursos estatales en medio de un panorama de restricción fiscal.












