El abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella reaccionó con burla y fuertes críticas ante un comentario del ministro del Interior, Armando Benedetti, quien en su cuenta de X publicó un video irónico insinuando que De la Espriella se había sometido a implantes de silicona en las nalgas. La polémica surgió en medio de acusaciones de influenciadores cercanos a De la Espriella, que señalaron a Benedetti por supuestamente apoyar la campaña de la senadora Paloma Valencia, algo que el ministro negó categóricamente, advirtiendo incluso de malas consecuencias políticas para quienes lo atacan.
Durante una rueda de prensa, De la Espriella desmintió las afirmaciones de Benedetti con risas y una demostración física de su apariencia, invitando a los presentes a verificar que no hay rastro de injertos. El intercambio se dio en un contexto de tensiones políticas, donde Benedetti, quien ha reconocido públicamente un historial de consumo problemático de drogas que superó mediante rehabilitación, calificó de «criminales» a ciertos activistas y amenazó con que quienes interfieren en su entorno electoral no llegarán a segunda vuelta.
Las acusaciones cruzadas entre candidato y ministro
De la Espriella no se limitó a negar los implantes, sino que cuestionó la lucidez de Benedetti, atribuyéndola a los efectos de supuestos alucinógenos y pastillas, y lo tildó de hombre con todos los defectos, maltratador de mujeres y con alrededor de 100 procesos por corrupción en su contra. Aunque existen investigaciones por irregularidades y presunta violencia de género contra el ministro, ninguna ha demostrado su responsabilidad, y su esposa, Adelina Guerrero Covo, negó públicamente haberlo denunciado por maltrato.
«Hello, hello. Hay un señor que es tan postizo, tan postizo, que se injertó pelo, produce mentiras en su boca, se maquilla cuando aparece públicamente, y es tan postizo, tan postizo, que tiene silicona en las nalgas, implantes en las pompis. No le crean NADA. Ritmo, diga usted nombre de… Tengo una caja llena de objetos postizos…»
Armando Benedetti, ministro del Interior
«Me dio mucha risa porque dijo que yo me había puesto silicona y vaina y tal. Yo no sé, lo que pasa es que el pobre vive bajo los efectos de tantas cosas y alucinógenos y pastillas y asustado y vaina que yo no sé. Mira tú, mira, ¿qué tal? ¿Cómo la ves? Mira, todo lo contrario, estoy superchupín. Para nada, no me veo cuál es el injerto. Si me lo puse, me estafaron.»
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
El candidato presidencial minimizó el incidente como algo anecdótico que le causaba gracia, mientras Benedetti insistió en que un ministro como él no puede participar en política y predijo problemas para las campañas que lo involucran. Esta disputa pública refleja las crecientes fricciones en el panorama electoral colombiano, donde las redes sociales amplifican ataques personales entre figuras clave.
«Un hombre que tiene todos los defectos, maltratador de mujeres, tiene 100 procesos por corrupción.»
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«Están diciendo mentiras de un ministro que además no puede participar en política. Van a ver, lo estoy diciendo desde ahora, todo el que se ha metido conmigo en campaña le va mal. Apuesto a que no pasan a segunda vuelta. Cuidado y esto se jode. Cuidado y la muerte gana.»
Armando Benedetti, ministro del Interior
«Todo me parece anecdótico, me causa hasta gracia lo del implante», concluyó De la Espriella, dejando la puerta abierta a más réplicas en esta guerra de palabras que podría influir en las percepciones públicas ante las elecciones.











