El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció el inicio de operativos coordinados entre Migración Colombia y la Policía Nacional para identificar y deportar a migrantes en situación irregular, con prioridad en aquellos vinculados a delitos. La medida, que debe comenzar a ejecutarse “esta misma semana”, representa un giro en la política migratoria del país respecto al gobierno anterior de Gustavo Petro y generó una fuerte reacción del exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, quien acusó al Ejecutivo de tratar a los migrantes como “producto desechable”.
Durante el anuncio, De la Espriella fue categórico al afirmar: “No voy a aceptar migración ilegal. Primero, los colombianos. Segundo, los colombianos. Y tercero, los colombianos. Para que le quede claro a todo el mundo”. El mandatario instruyó a Migración Colombia a iniciar los operativos con urgencia para dar con los inmigrantes ilegales, comenzando por “los que están cometiendo delitos” y luego aquellos que no tienen regularizada su situación, quienes “en el término de la estancia tendrán que ser deportados”. “No voy a aceptar a inmigrantes ilegales, de donde sea que vengan, que estén cometiendo ofensivas en Colombia. Se van y los deportamos. Es una decisión política y yo la asumo, y es una decisión administrativa”, agregó el presidente.
Las cifras de la regularización y el giro político
El anuncio se produce en un contexto de contrastes con la gestión anterior. Según datos oficiales, el gobierno de Iván Duque expidió 1.280.106 Permisos de Protección Temporal (PPT) hasta julio de 2022, mientras que la administración de Gustavo Petro, desde agosto de 2022, otorgó 1.448.668 PPT, lo que suma cerca de dos millones de venezolanos regularizados con acceso a servicios públicos, según el ministro del Interior, Rodrigo Lara. Lara aclaró que la medida no va dirigida contra los hermanos venezolanos que llegaron en lo más duro de la crisis, sino contra “las redes criminales, a los que se están lucrando particularmente con el paso de migrantes ilegales en el Darién”, como el Clan del Golfo.
Gustavo Bolívar, sin embargo, lanzó duras críticas al gobierno de De la Espriella. “Los usaron para mostrar un modelo fracasado y ahora los tiran a la basura como un producto desechable”, afirmó en sus redes sociales, y agregó: “En el gobierno Petro no se les persiguió, se les permitió trabajar. Ahora están montando la narrativa de que no se regularizaron. Falso”. El exsenador sostiene que el actual Ejecutivo utilizó a los migrantes venezolanos durante la campaña electoral para denigrar de la izquierda y ahora implementa una política de persecución.
“No voy a aceptar migración ilegal. Primero, los colombianos. Segundo, los colombianos. Y tercero, los colombianos. Para que le quede claro a todo el mundo”
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El ministro Rodrigo Lara intentó matizar el impacto de la medida, asegurando que la política migratoria mantiene el trato humanitario y legal hacia quienes regularizaron su situación. “El presidente no se refiere a los hermanos venezolanos que llegaron en lo más duro de la crisis”, explicó, y subrayó que el foco está en las organizaciones criminales que lucran con el tráfico de migrantes en la selva del Darién. La orden presidencial instruye a Migración Colombia y a la Policía Nacional a iniciar los operativos con urgencia, lo que anticipa un endurecimiento de los controles migratorios en todo el territorio nacional.
“Los usaron para mostrar un modelo fracasado y ahora los tiran a la basura como un producto desechable”
Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del DPS
El debate queda abierto mientras el gobierno de De la Espriella insiste en poner la seguridad y el orden migratorio como prioridad, y los defensores de los derechos de los migrantes advierten sobre un posible retroceso en la integración de miles de venezolanos que ya habían logrado regularizarse. La orden presidencial, que se empezará a cumplir esta misma semana, marcará el rumbo de una política que promete ser uno de los ejes del nuevo gobierno.










