En una alocución emitida la noche del domingo 26 de julio, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó una indirecta al expresidente Álvaro Uribe y al Centro Democrático, citando la célebre frase del dirigente conservador Gilberto Álzate Avendaño sobre las “pulgas insignificantes” que pican a los leones. La declaración se produce en medio de los crecientes desencuentros entre el nuevo mandatario y el partido que, aunque se había declarado en oficialismo, ha mostrado fisuras tras la elección de Honorio Henríquez como presidente del Senado y las críticas del senador Rafael Nieto al proyecto político del gobierno entrante.
Durante su intervención, De la Espriella minimizó los ataques y diferencias con el Centro Democrático, adoptando una postura similar a la que empleó durante la campaña presidencial. “Vienen ataques de un lado y del otro. No es algo nuevo. Durante la campaña ocurrió exactamente lo mismo, con un único propósito: distraerme de la tarea que me había encomendado el pueblo colombiano. Yo no presté atención, seguí adelante”, afirmó el mandatario electo, quien insistió en que no se dejará desviar de su objetivo principal.
El presidente electo fue más allá al recordar una anécdota histórica de Gilberto Álzate Avendaño, conocido popularmente como el “Mussolini colombiano” por su parecido físico con el dictador italiano. “Cuenta la historia que, tras algún altercado que tuvo con algún congresista que lo trató mal, el presidente del Senado le preguntó si le iba a responder y él contestó serenamente: «No, porque las pulgas tienen el insignificante derecho de picar a los leones»”, relató De la Espriella, para luego adaptar la metáfora a su situación actual: “Hay pulgas que tienen el insignificante derecho de picar a los tigres. Pero los tigres no tenemos el derecho a detener la marcha por esa tontería”.
Una estrategia de silencio frente a las críticas
El presidente electo, quien asumirá el cargo en los próximos días, subrayó que su enfoque ha sido trabajar sin responder a los agravios. “En lugar de responder agravios, insultos, mentiras o descalificaciones, me he concentrado en trabajar cada día más, en recorrer el país, en escuchar a los colombianos y en plantear soluciones. Esa fue y sigue siendo la decisión correcta”, declaró De la Espriella, quien agregó que no va a distraerse “con infamias, con noticias falsas ni controversias que no llevan a nada. La gente necesita soluciones”.
La disputa se originó cuando el Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe, impulsó la candidatura de Honorio Henríquez para la presidencia del Senado, un movimiento que algunos analistas interpretaron como un intento de marcar distancia del proyecto político de De la Espriella. A esto se sumaron las declaraciones del senador Rafael Nieto, quien expresó críticas abiertas al plan de gobierno del mandatario electo, generando un ambiente de tensión entre las dos orillas políticas. Sin embargo, De la Espriella optó por no responder directamente, utilizando la metáfora de las pulgas para definir a sus detractores como insignificantes ante la magnitud de su tarea.












