El presidente electo Abelardo de la Espriella y el procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, sostuvieron una reunión presencial la tarde del miércoles 15 de julio de 2026 en el despacho del jefe del Ministerio Público en Barranquilla, con el objetivo de abrir un canal de diálogo sobre las reglas de funcionamiento institucional a 23 días de la toma de mando, prevista para el 7 de agosto. El encuentro se centró en la preservación del equilibrio de poderes y el fortalecimiento de la institucionalidad, en un contexto de profundas discrepancias entre la administración saliente de Gustavo Petro y el nuevo gobierno de derecha liderado por De la Espriella, agravado por graves denuncias de presuntos actos de corrupción.
Según información conocida del equipo del mandatario electo, la reunión “permitió abrir un espacio de diálogo sobre la importancia de preservar el equilibrio de poderes, fortalecer la institucionalidad y garantizar que el Gobierno entrante actúe siempre dentro del marco de la Constitución y la ley”. De la Espriella reiteró su intención de mantener una relación respetuosa y transparente con los órganos de control, y calificó a las instituciones como “respetadas e independientes” y “capaces de ejercer sus funciones con rigor y responsabilidad ante los ciudadanos”, añadiendo que su administración actuará “sobre la base de la legalidad y el respeto por la democracia”.
Diálogo con el Congreso y trabajo conjunto con la Contraloría
El procurador Gregorio Eljach, quien previamente había hecho un llamado al presidente electo para buscar acuerdos que faciliten la gobernabilidad, insistió en la necesidad de establecer “puentes de diálogo y deliberación con el Congreso para asegurar la gobernabilidad del país”. Durante el encuentro se abordó la necesidad de garantizar la independencia institucional, con un compromiso explícito de respeto hacia entes como el Ministerio Público, que fueron cuestionados por la administración saliente. La reunión se suma al trabajo conjunto que el grupo de empalme de De la Espriella viene realizando con la Contraloría General de la República, en el marco de una transición marcada por tensiones y denuncias de corrupción que han sacudido al Gobierno de Gustavo Petro.
“Puentes de diálogo y deliberación con el Congreso para asegurar la gobernabilidad del país”
Gregorio Eljach, procurador general de la Nación
Con este acercamiento, el presidente electo busca enviar una señal de estabilidad y respeto a las instituciones, en un momento crítico donde la opinión pública y los sectores políticos esperan que la nueva administración se distancie de las prácticas que han generado controversia durante el gobierno saliente. La reunión en Barranquilla se perfila como el primer paso de una estrategia de diálogo multipartidista que permita a De la Espriella asumir el poder con un marco de gobernabilidad claro y con el respaldo de los organismos de control.












