Debate en el Congreso por traslado de posesión presidencial a Cali

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El Congreso de la República se encuentra en el centro de un intenso debate político luego de que surgiera la propuesta de trasladar la ceremonia de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella a la ciudad de Cali, en el Valle del Cauca, en lugar de realizarla en la sede tradicional del Capitolio Nacional en Bogotá. La discusión, que ha dividido opiniones en la plenaria, enfrenta directamente a dos representantes a la Cámara: Cathy Juvinao, quien se opone firmemente a la iniciativa, y Carol Borda, del partido Salvación Nacional, quien lidera la defensa de la medida. El ambiente en el recinto es tenso, pues la decisión final se someterá a votación para autorizar o no el traslado de la delegación legislativa a la capital vallecaucana.

El origen de esta polémica se remonta a semanas atrás, cuando el Senado aprobó el pasado 22 de julio una solicitud para que la posesión presidencial se llevara a cabo en el departamento del Cauca, como un gesto simbólico de acercamiento a las regiones. Sin embargo, el equipo del mandatario electo desistió de esa sede debido a las alertas ambientales generadas por la actividad del volcán Puracé. Posteriormente, se exploró la opción de usar una guarnición militar, pero el presidente Gustavo Petro negó la autorización del Gobierno nacional, lo que llevó a la propuesta de realizar el acto en el Arena USC de Cali, impulsada por sectores políticos que buscan descentralizar el poder.

Enfrentamiento en la plenaria: descentralización contra “capricho costoso”

Las posturas encontradas quedaron claras durante la intervención de las congresistas. Cathy Juvinao calificó la iniciativa como un “capricho” que no justifica sus costos logísticos ni el desgaste político, y lanzó un mensaje directo al presidente electo: “Al presidente electo le digo: no se gaste su capital político arrancando con estas peleas insulsas. Vaya y gobierne desde los territorios; yo seré la primera en apoyar eso. Pero deje el capricho con lo que es sencillamente la posesión, que es ante los representantes del pueblo, que es aquí en Bogotá, en el Congreso de la República”. En un mensaje publicado en sus redes sociales, la representante amplió su crítica al señalar que “no se debe confundir el acto de posesión, que es un rito republicano, con las decisiones de política pública y de inversión territorial, que son los verdaderos caminos hacia la descentralización prometida en la Constitución del 91”, y advirtió que está dispuesta a apoyar al nuevo Gobierno en su propósito, pero “con acciones concretas y no con caprichos costosos”.

Por su parte, Carol Borda defendió la propuesta con vehemencia, vinculándola directamente a la crisis de seguridad que enfrenta el suroccidente colombiano. En un encendido discurso, la representante del Salvación Nacional preguntó: “¿Les parece un ‘capricho’ que el 24 de abril hubo una buseta con explosivos en Cali? ¿Que ese mismo día, a las 10 de la mañana, alias Mordisco tiró cinco cilindros? ¿Esas mujeres heridas no merecen que vayamos al territorio a decir que no solamente es el presidente, sino su Congreso, quien va a ir también a defender las necesidades del territorio?” Borda insistió en la necesidad de romper el centralismo bogotano y afirmó: “Como representante a la Cámara por Bogotá, les digo: hay que salir del bogocentrismo. No todo es en Chapinero. Hay que gobernar para las regiones y no solamente el presidente. Siempre va a ser una inversión ir al territorio y poder apoyar a las regiones que necesitan de presencia estatal”.

Un debate que trasciende la logística

El episodio refleja las tensiones entre dos visiones sobre el papel del Congreso y la manera de materializar la descentralización. Mientras Juvinao sostiene que la sede de la posesión debe permanecer en Bogotá por respeto al rito republicano y para evitar gastos superfluos, Borda argumenta que el traslado es una oportunidad para que el Estado demuestre su presencia en zonas golpeadas por la violencia. De no aprobarse la moción, la ceremonia se mantendrá en el Capitolio Nacional, como ha sido la tradición. La votación en el Congreso será determinante para definir si Abelardo de la Espriella asume el cargo en Cali o en la capital del país, en medio de un debate que pone a prueba las promesas de cambio territorial y los límites del simbolismo político.

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