Una nueva denuncia de acoso sexual en un espacio público ha encendido las redes sociales en Colombia. Una joven, cuya identidad no ha sido revelada, denunció que un hombre la grabó por debajo de la falda mientras se encontraba en el restaurante Crepes & Waffles del Movistar Arena, en Bogotá. La víctima, acompañada de sus amigos, confrontó al agresor y logró retenerlo hasta la llegada de las autoridades, aunque el presunto acosador se negó en todo momento a mostrar su teléfono celular y negó los hechos repetidamente.
El caso fue difundido ampliamente a través de la cuenta de X (antes Twitter) Colombia Oscura, donde la propia víctima compartió un video del enfrentamiento. En las imágenes se escucha a la joven decir, mientras señala al hombre: “Les presento a este amigo que le gusta grabar debajo de la faldas”. La escena ocurrió dentro del establecimiento, cuando la víctima y sus acompañantes detectaron la acción del hombre y lo persiguieron para confrontarlo. Durante la tensa espera, mientras no llegaba la Policía, uno de los acompañantes dijo: “Como la policía no llega. Entonces, pues vamos a curtírnoslo”, evidenciando la impotencia y la determinación del grupo para no dejar escapar al acusado.
La confrontación y el intento de acuerdo
En medio del altercado, la joven intentó una salida negociada para obtener una confesión o evitar que el material quedara impune. “Mira, hagamos algo. Si tienes algo ahí, nadie va a decir nada. Vos lo borras y todos felices”, le propuso al hombre, según se escucha en el video. Sin embargo, el acusado se mantuvo firme en su negativa a mostrar el teléfono y respondió con evasivas: “Eso es muy incómodo. Yo no tengo por qué mostrarle nada”. En otro momento, intentó justificarse diciendo: “O sea, yo es que estaba ayudando a una (persona)…”, sin completar la excusa. Mientras tanto, los acompañantes advirtieron que pedirían las cámaras de seguridad del restaurante para tener más pruebas y subir el material a redes sociales.
Horas después, la víctima publicó un mensaje en sus redes sociales donde confirmó sus peores temores. “Hola, les vengo a compartir la cara de este man… después de mucho insistir y perseguirlo, nos dimos cuenta de que efectivamente sí tenía un video mío y aparte capturas de chicas desnudas y p0rn0grafía… Que triste que tenga que pasar todo esto”, escribió la joven, que agradeció haber estado acompañada de sus amigos, pues aseguró que sola no habría sabido cómo reaccionar ante la situación.
Un debate que se reabre
Este incidente, que no es un caso aislado, ha reabierto en las redes sociales el debate sobre los espacios cotidianos que se convierten en factores de riesgo para las mujeres. Aunque no se ha informado si la Policía finalmente llegó al lugar o si se presentó una denuncia formal, la difusión del hecho ha generado una ola de indignación y solidaridad, y pone nuevamente en el centro de la discusión la necesidad de mecanismos más efectivos para prevenir y sancionar el acoso sexual en lugares públicos como restaurantes y centros de entretenimiento.
“Hola, les vengo a compartir la cara de este man… después de mucho insistir y perseguirlo, nos dimos cuenta de que efectivamente sí tenía un video mío y aparte capturas de chicas desnudas y p0rn0grafía… Que triste que tenga que pasar todo eso”.
Víctima, en publicación de redes sociales












