Una nueva controversia sacude a la Cancillería colombiana. El exembajador y exfuncionario del Gobierno Petro, Alfredo Saade, denunció este martes 27 de octubre a través de su cuenta en X que la secretaria general del Ministerio de Relaciones Exteriores y representante legal del Fondo Rotatorio, Gina Paola González Grau, firmó el nuevo contrato de pasaportes con la Unión Temporal Documentos de Viaje 2027, integrada por Thomas Greg & Sons, pese a que, en su concepto, la funcionaria no cumple los requisitos para ocupar el cargo. El contrato, suscrito bajo declaración de urgencia manifiesta, asciende a la suma de 240.352 millones de pesos.
Saade, quien también es pastor evangélico, aseguró haber revisado el acta oficial compartida por la propia Cancillería y señaló que el nombre de González Grau aparece en el documento con cédula No. 1.140.876.389. La denuncia pública se produce en medio de las persistentes dudas sobre la certificación de experiencia laboral de la funcionaria, que ya habían sido puestas sobre la mesa por el representante a la Cámara Daniel Monroy, del Pacto Histórico, apenas cuatro días antes.
Dudas sobre la experiencia laboral de la funcionaria
El cuestionamiento central radica en la hoja de vida de González Grau. Según el manual de funciones del cargo, se exigen más de cinco años de experiencia. La certificación laboral presentada por la funcionaria indica que ejerció como directora general desde el 1 de febrero de 2021 hasta el 9 de agosto de 2026, pero esa experiencia está sustentada en una empresa denominada Gina González Grau Consultores, inscrita en la Cámara de Comercio de Barranquilla en 2023. Es decir, la firma no existía en 2021, lo que ha generado serias sospechas sobre la validez de ese documento. El propio Monroy lo denunció en sus redes sociales con contundencia.
«La señora Gina González Grau se certificó a sí misma su experiencia laboral, sobre una empresa que NO EXISTÍA en 2021»
Daniel Monroy, representante a la Cámara
El exembajador Saade, por su parte, ironizó sobre la situación en la misma red social, haciendo énfasis en la paradoja de que una persona cuestionada por su idoneidad termine firmando un contrato de tal magnitud. “Miren esta belleza, la secretaria general Gina Paola quien no cumple requisitos para el cargo, firmó la prórroga que regresa (de manera extraña) el contrato de pasaportes a Thomas”, escribió Saade, quien ocupó cargos en la administración Petro.
«Miren esta belleza, la secretaria general Gina Paola quien no cumple requisitos para el cargo, firmó la prórroga que regresa (de manera extraña) el contrato de pasaportes a Thomas»
Alfredo Saade, exembajador
La circular sobre el segundo nombre como telón de fondo
La polémica se agrava al conocerse que la misma González Grau ordenó el 27 de octubre, el mismo día de la denuncia de Saade, que las comunicaciones internas de la Cancillería eliminen su segundo nombre (Paola) y la identifiquen únicamente como «Gina González Grau», con excepciones para documentos que requieran identificación completa según el registro civil. La instrucción, que aplica a memorandos, oficios, informes, presentaciones, actas, directorios, listados, señalización, tarjetas de presentación y firmas de correo electrónico, fue fundamentada por la funcionaria en el numeral 21 del artículo 18 del Decreto 869 de 2016, y citó además los artículos 14 y 15 de la Constitución, el Decreto Ley 1260 de 1970 y normas de gestión de comunicaciones oficiales.
La circular establece un plazo de 15 días hábiles para que las dependencias ajusten sus documentos internos, aunque aclara que todos los documentos emitidos antes de la instrucción conservan su validez y no deben corregirse. Mientras tanto, no se ha conocido un pronunciamiento público de González Grau frente a las dudas sobre su experiencia laboral, y su gestión sigue bajo la lupa, especialmente porque apareció en la ceremonia oficial en la que Abelardo de la Espriella asumió como presidente el pasado 7 de agosto en Cali, un detalle que mantiene viva la controversia en los círculos políticos del país.










