En un operativo coordinado entre la Policía Metropolitana de Cali y el Gaula, las autoridades lograron desarticular esta semana al grupo criminal Nueva Generación, una organización que durante aproximadamente tres años sembró el terror con extorsiones y narcotráfico en varias ciudades del país. Las redadas simultáneas se ejecutaron en Cali y Bogotá, donde se cumplieron cinco órdenes de captura por los delitos de concierto para delinquir, extorsión agravada y cobros vinculados a cargamentos incautados de cocaína. Además, se imputaron cargos a un recluso que operaba desde el centro carcelario, elevando a seis el número de afectados por la investigación.
El líder de la organización era alias Martín Bala, quien junto a su cabecilla financiero, alias Diego, dirigía las operaciones de Nueva Generación. En poder de alias Diego, capturado en Cali, las autoridades incautaron 11 millones de pesos en efectivo, un revólver calibre 38, diez teléfonos celulares y 300 marquillas de cocaína con la inscripción “El zar”, evidenciando el vínculo directo con el tráfico de estupefacientes. Los otros detenidos son alias Garú, quien se había desplazado a Bogotá para evadir la orden de captura, y alias El Sobri, aprehendido en Cali y con vínculos familiares con personas afines al narcotráfico transnacional. Desde prisión, alias Fénix y alias Granada fungían como enlaces de la organización, coordinando extorsiones y amenazas.
Modus operandi y alcance territorial
Nueva Generación operaba principalmente en Cali y su área metropolitana, pero había extendido sus tentáculos a Bogotá, Neiva y Barranquilla. Su método para sembrar el miedo incluía llamadas de amenaza, panfletos intimidatorios y el envío de arreglos florales fúnebres con los nombres de capos del narcotráfico como “Palustre”, “Chocolate” y “La H”. Los integrantes se presentaban como miembros de las llamadas ‘Oficinas Unidas del Valle’ y simulaban operar desde oficinas de cobro, utilizando vehículos de alta gama para dar apariencia de solvencia y poder. Su negocio principal era cobrar deudas por cargamentos de cocaína incautados y extorsionar a testaferros de personas capturadas o extraditadas.
La desarticulación de esta banda se enmarca en una disputa por el control del microtráfico en el centro de Cali, que se ha recrudecido tras la reorganización de la banda La Inmaculada luego de la extradición de alias Pipe Tuluá. Como muestra de esta confrontación, el pasado 3 de marzo fue asesinado Carlos Alberto Delgado Palomino, alias Cajón, en el barrio Centenario, un hecho que las autoridades atribuyen directamente a la pugna por el territorio que Nueva Generación buscaba dominar.
“Esta organización criminal se ha dedicado a la extorsión y al narcotráfico, generando zozobra en la comunidad. Con estas capturas desmantelamos una estructura que operaba desde hace tres años”
Fuente oficial de la Policía Metropolitana de Cali
Con las capturas de alias Diego, alias Garú, alias El Sobri y las imputaciones a los reclusos, la Policía Nacional asesta un golpe significativo a la criminalidad organizada en el suroccidente del país. Las investigaciones continúan para determinar si existen más integrantes vinculados a Nueva Generación y para esclarecer otros hechos delictivos que se les atribuyen, mientras la comunidad de los sectores donde operaban espera que la tranquilidad regrese a sus barrios.












