En una ofensiva reciente contra el crimen organizado, la fuerza pública, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, logró desarticular una red criminal dedicada al robo de hidrocarburos en el poliducto Sebastopol-Medellín, una de las principales arterias de transporte de combustible en el departamento de Antioquia. La operación dejó un saldo de diez personas capturadas, mientras que las pérdidas estimadas para Ecopetrol superan los 8.000 millones de pesos, según informó el presidente de la compañía, Abelardo de la Espriella, a través de sus canales oficiales, incluyendo su cuenta en la red social X.
La estructura desmantelada operaba con una logística sofisticada para extraer ilegalmente el combustible del poliducto, que luego era transportado hacia múltiples destinos. El presidente de Ecopetrol explicó que el combustible hurtado no solo representaba un golpe económico para la empresa, sino que alimentaba diversas actividades ilegales. «Este combustible hurtado alimenta la minería ilegal, es utilizado como insumo en el procesamiento de cocaína y financia estructuras criminales», señaló De la Espriella, subrayando el vínculo directo entre el robo de hidrocarburos y el narcotráfico, así como la minería ilegal.
Ganancias que financiaban al Clan del Golfo
Las investigaciones revelaron que cerca del 20% de las ganancias obtenidas por la red ilegal terminaban en manos de una subestructura del Clan del Golfo, una de las organizaciones criminales más poderosas del país. De la Espriella fue contundente al afirmar que «cerca del 20% de las ganancias terminaba en manos de una subestructura del Clan del Golfo», lo que evidencia cómo el robo de combustible se ha convertido en un eslabón clave en la cadena de financiación de grupos armados ilegales. Los recursos obtenidos eran utilizados para adquirir materiales y equipos, así como para financiar redes logísticas del narcotráfico y la minería ilegal.
«Vamos por toda la cadena criminal. El narcotráfico y sus fuentes de financiación serán perseguidos sin tregua»
Abelardo de la Espriella, presidente de Ecopetrol
Los diez capturados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberán responder por los delitos de hurto agravado, daño en bien ajeno y concierto para delinquir. La operación se enmarca en la estrategia del gobierno nacional para atacar las fuentes de financiación de organizaciones ilegales, en un esfuerzo por desarticular las economías ilícitas que azotan al país. «¡Firme por la Patria!», concluyó el presidente de Ecopetrol al anunciar los resultados del operativo. Con esta acción, las autoridades buscan enviar un mensaje de cero tolerancia contra el crimen organizado y sus redes de financiamiento.










