La deuda externa total de Colombia experimentó una reducción significativa en abril de 2026, al ubicarse en 247.669 millones de dólares, equivalentes al 51,6% del Producto Interno Bruto (PIB). Según el más reciente reporte del Banco de la República, esto representó una disminución mensual de 4.824 millones de dólares frente a los 252.493 millones registrados en marzo, lo que supone una caída del 1,9%. Este comportamiento obedeció principalmente a la apreciación del peso colombiano frente al dólar, la cancelación de un swap de rendimiento total (TRS) en francos suizos y la estrategia del Ministerio de Hacienda de privilegiar el mercado local de deuda a través de emisiones de TES.
Al desagregar las cifras, la deuda externa pública se redujo en 6.064 millones de dólares, cerrando en 150.818 millones (31,5% del PIB), mientras que la deuda privada aumentó en 1.239 millones hasta los 96.850 millones (20,2% del PIB). Por plazos, el endeudamiento de largo plazo alcanzó los 213.270 millones de dólares y el de corto plazo los 34.399 millones. En la comparación anual, la relación deuda/PIB mejoró al pasar de 53,7% en abril de 2025 a 51,6% en el mismo mes de 2026, aunque en términos absolutos el saldo creció más de un 8% al pasar de 227.961 millones a 247.669 millones de dólares. El pago de intereses de la deuda pública escaló un 62% interanual, al totalizar 1.113 millones de dólares en abril de 2026, frente a los 684 millones del periodo anterior.
Estrategia de mercado local y advertencias de la Contraloría
En el marco del cierre del gobierno de Gustavo Petro, la administración ha profundizado la recomposición de la deuda pública: la participación de la deuda externa pasó de representar el 40% del total en agosto de 2022 a apenas el 26,5% en abril de 2026, mientras que la deuda interna escaló del 65% al 73% en el mismo lapso. Sin embargo, la Contraloría General de la República abrió investigaciones disciplinarias contra altos funcionarios del Ministerio de Hacienda y trasladó el caso a la Procuraduría, al advertir que el reemplazo de deudas con tasas bajas por nueva deuda que en algunos casos alcanza costos del 13%, 14% e incluso el 15% podría poner en riesgo la sostenibilidad fiscal. Durante el primer semestre de 2026 ya se había utilizado el 76% del cupo de endeudamiento, equivalente a 64 billones de pesos, mientras que el faltante presupuestario para todo el año asciende a 303 billones de pesos, el 54,5% del total del presupuesto nacional. El servicio de la deuda se ha consolidado como el rubro de ejecución más alto del presupuesto de 2026, superando incluso el gasto de funcionamiento y la inversión.












