El Ministerio de Minas y Energía decretó un racionamiento programado de gas en el país debido a una falla en uno de los cuatro trenes de regasificación de la terminal Spec, en Cartagena. La avería, detectada en la unidad flotante de almacenamiento y regasificación, genera un déficit de 133 millones de pies cúbicos diarios, equivalentes a cerca del 13% del consumo nacional, de los cuales aproximadamente 30 millones corresponden a la demanda esencial de hogares y pequeños comercios. Se estima que la reparación tomará entre siete y ocho días, según Spec y el Ministerio, mientras que los gremios calculan que podría resolverse en unos seis días, con base en la experiencia de la contingencia anterior.
El presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda, explicó que la infraestructura de Spec opera de manera continua y que el país depende de las cuatro unidades trabajando simultáneamente. “Es una planta, es una máquina que trabaja, que tiene que hacer un esfuerzo permanente para poder regasificar el gas en Colombia”, señaló el dirigente gremial, quien agregó que mientras antes una de las unidades funcionaba como respaldo, hoy ya no hay margen: “De las cuatro unidades que tenía, antes tenía una unidad que era como de soporte, de backup, pero hoy en día el país necesita gas permanentemente y tiene que tener las cuatro unidades funcionando constantemente”.
Medidas preventivas y priorización de la demanda
El racionamiento programado constituye una medida administrativa y preventiva que le permite al Ministerio redistribuir el gas disponible y gestionar fuentes adicionales mientras se ejecutan los trabajos correctivos. La prioridad del Gobierno es el suministro a residenciales, pequeños comercios, hospitales, estaciones de transporte y refinerías, mientras que el abastecimiento a las plantas térmicas no se interrumpirá. Según Castañeda, “desde el lado térmico seguimos contando con los 400 millones de pies cúbicos; los otros tres trenes siguen atendiendo la necesidad termoeléctrica”, garantizando el suministro a Termobarranquilla, Termocandelaria y Termoflores.
De materializarse cortes, el orden de afectación comenzaría por los usuarios industriales, seguiría con el gas natural vehicular (GNV) y, en última instancia, llegarían a los hogares. Castañeda fue tajante al respecto: “El racionamiento programado afectaría eventualmente a la demanda industrial, luego al GNV y por último a los hogares”.
La propuesta de Andeg para mitigar el déficit
Frente a esta contingencia, Andeg planteó una solución concreta: utilizar el gas excedentario de campos vinculados a Ecopetrol para cubrir el déficit de 133 millones de pies cúbicos diarios. “Se logró conseguir gas en algunos campos que dependen de Ecopetrol, que pueden tener alguna capacidad excedentaria e inyectar gas y ponerlo a disposición de la demanda en estos próximos días”, afirmó Castañeda, quien expresó su confianza en que la gestión tendrá éxito: “Lo que esperamos es que en los próximos seis días se haga la misma gestión para poder tener el gas disponible”.
“Así fue diseñada esa planta para poder honrar las obligaciones que tiene de entrega de gas constante a Termobarranquilla, a Termocandelaria y a Termoflores”.
Alejandro Castañeda, presidente de Andeg
Antecedentes y contexto: una segunda contingencia en el año
Esta es la segunda contingencia que enfrenta la terminal Spec en lo que va del año. Hace aproximadamente dos meses, una falla similar obligó a una reparación que tomó seis días, y que se resolvió sin que se materializaran faltantes gracias a las gestiones de abastecimiento. La situación actual, sin embargo, se da en un contexto de estrechez: el Fenómeno de El Niño ha ocasionado precipitaciones por debajo del 80% de los promedios históricos, lo que reduce la capacidad de generación hidroeléctrica y aumenta la dependencia del gas para la generación térmica.
Mientras duren los trabajos de reparación, la terminal operará con sus tres trenes restantes a una capacidad máxima de 400 millones de pies cúbicos diarios, y el Ministerio mantendrá la coordinación con los participantes del mercado para minimizar el impacto en la demanda esencial. La experiencia de la contingencia anterior, superada sin cortes, da esperanzas de que esta también pueda resolverse sin traumatismos para los consumidores, aunque la advertencia de Castañeda sobre la falta de margen en el sistema queda flotando en el aire: el país necesita las cuatro unidades funcionando permanentemente.










