Una grave crisis de salud mental mantiene apartada de sus funciones a Angie Lizeth Rodríguez, actual directora del Fondo Adaptación y exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia, Dapre, desde el pasado 18 de junio. La funcionaria de 34 años, quien denunció ser víctima de acoso laboral, espionaje y un presunto intento de envenenamiento al interior del Gobierno de Gustavo Petro, acumula 23 días de licencia médica por un trastorno depresivo mayor y ansiedad generalizada, según reveló la revista Cambio.
Los hechos, que han escalado a una denuncia penal por tentativa de homicidio ante la Fiscalía, tienen como señalado responsable a Miguel Ospino, exasesor del Fondo Adaptación. En su testimonio, Rodríguez relató un patrón sistemático de violencia digital, institucional y de género, que incluyó seguimientos indebidos y campañas de desprestigio. La situación se agravó desde noviembre de 2025, cuando inició atención psiquiátrica especializada, y alcanzó un punto crítico el pasado 30 de mayo, fecha en la que la funcionaria acudió a la Línea Púrpura de la Alcaldía de Bogotá, un servicio de atención a víctimas de violencia de género, para solicitar ayuda confidencial.
Suministro de sustancias extrañas y presiones en Palacio
En la denuncia formal que reposa en la Fiscalía, Rodríguez afirma que Ospino le suministraba de manera recurrente «pastillas y golosinas de procedencia desconocida», que él aseguraba eran vitaminas recomendadas por su hermano. «Como consecuencia directa de la ingesta recurrente de esas sustancias, comencé a experimentar un grave desmejoramiento en mi salud», declaró la directora del Fondo Adaptación, quien también acusa al exasesor de vender información sensible del Gobierno a la oposición. Este episodio se suma a un entorno laboral que, según su versión, estuvo marcado por presiones determinantes, especialmente tras su salida del Dapre en febrero de 2026, una decisión que ella califica como forzada por el hostigamiento y no voluntaria.
«Durante el mes de noviembre de 2025 inicié atención y seguimiento psiquiátrico especializado como consecuencia de las afectaciones emocionales y psicológicas que venía experimentando en el contexto de los acontecimientos que para entonces enfrentaba»
Angie Lizeth Rodríguez, en una acción de tutela
En un derecho de petición dirigido al secretario jurídico de la Presidencia, Augusto Ocampo, la funcionaria profundizó en las circunstancias de su renuncia al cargo en la Casa de Nariño, señalando que «si bien presenté una renuncia formal al cargo, dicha decisión se produjo en un contexto de circunstancias institucionales y laborales que ejercieron una presión determinante sobre mi permanencia». La crisis de Rodríguez se reactivó, además, por las rencillas con el exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, y por el ambiente de tensiones que se vive en las altas esferas del poder.
Angie Rodríguez, quien llegó al gabinete en febrero de 2025 con el respaldo del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha visto cómo su situación ha puesto en pausa la dirección del Fondo Adaptación, que cumple un mes sin una persona encargada. El presidente Gustavo Petro, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo ya están al tanto del caso. No obstante, la funcionaria enfrenta un nuevo revés judicial, pues un juez de la República le negó una tutela con la que buscaba prorrogar su esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección una vez finalice el gobierno. En medio de la tormenta, Rodríguez ha señalado que su única prioridad actual es recuperar su tranquilidad y que la «dejen en paz», mientras el país sigue de cerca este caso que expone la vulnerabilidad de los funcionarios en el centro del poder.












