La secretaria política de la Juventud Comunista de Colombia (Juco), Viviana Marín Carmona, generó una fuerte controversia política al pedir que se convierta en «invivible» el país para el presidente electo Abelardo de la Espriella, en un discurso pronunciado durante un encuentro de juventudes ocurrido pocos días después de la segunda vuelta electoral que le dio el triunfo al dirigente de derecha sobre el candidato Iván Cepeda. «Esa es nuestra tarea, hacer invivible este país a Abelardo de la Espriella, decirle a la derecha que sí, somos una plaga y una plaga que les va a salir a las calles todos los días de su vida», afirmó Marín, cuyas palabras fueron recibidas con golpes sobre las mesas y manifestaciones de respaldo por parte de los asistentes. En otro fragmento de su intervención, la dirigente arengó: «Porque lo que se viene, camaradas, es calle, así que compren zapatos porque va a tocar gastar suela».
Reacciones de rechazo desde distintos sectores políticos
Las declaraciones, que se viralizaron rápidamente en redes sociales, provocaron un inmediato rechazo entre figuras de la oposición y del espectro político. La edil de Chapinero y miembro de las juventudes del Centro Democrático, María Paz Buitrago, señaló que «la tarea de nuestra generación no es volver a Colombia inviable, es volverla mejor. Una cosa es hacer oposición y otra muy distinta es anunciar que le van a hacer la vida imposible a un país porque perdieron la elección. Eso no es democracia». Por su parte, el representante a la Cámara José Jaime Uscátegui fue contundente al afirmar: «No aceptaremos que Colombia vuelva a ser secuestrada por el vandalismo, el caos y la violencia. Quienes justifican los ataques a los comercios, la destrucción de los CAI y las agresiones contra nuestra Fuerza Pública le hacen un enorme daño al país». Uscátegui agregó que «habrá millones de colombianos defendiendo la democracia, la autoridad y el Estado de derecho».
La senadora María Fernanda Cabal también se pronunció, asegurando que bloquear carreteras, atacar a la Policía o vulnerar los derechos de otros ciudadanos no puede justificarse como protesta social, y recordó que junto a los derechos también existen obligaciones. David Toledo, exvicepresidente del movimiento Medellín Cuenta Conmigo, calificó el mensaje de «muy grave» y advirtió que la nueva administración responderá con «mano dura» frente a quienes alteren el orden público, ya que habrá ciudadanos dispuestos a defender sus familias, comercios y ciudades.
Contexto de unidad nacional y advertencias
Las declaraciones de la dirigente juvenil comunista ocurren en un ambiente de polarización postelectoral, justo cuando el presidente electo Abelardo de la Espriella ha insistido en un mensaje de unidad nacional, reconciliación y garantías para la oposición, aunque también ha advertido que actuará con firmeza frente a quienes promuevan hechos violentos. Sectores de la izquierda han mantenido un discurso de movilización permanente y continúan cuestionando el resultado electoral, incrementando la tensión política en el país. Marín reiteró que su movimiento no dará un paso atrás y continuará en las calles defendiendo su proyecto político, en medio de un escenario donde el llamado a la convivencia democrática choca con las arengas de resistencia desde la oposición.












