En un nuevo acto de violencia que sacude al Cauca, disidencias de las Farc tomaron el control de una volqueta y una buseta para bloquear la vía Panamericana en el sector de El Túnel, municipio de Cajibío, el pasado 25 de abril cerca del mediodía. Hombres armados detonaron cilindros explosivos, dejando al menos ocho personas lesionadas según versiones preliminares, aunque las autoridades aún no han confirmado cifras oficiales de heridos o fallecidos. Los atacantes realizaron grafitis alusivos a las disidencias y arrojaron un cilindro bomba directamente contra la buseta, afectando vehículos y civiles que transitaban por la zona.
El incidente generó daños significativos en varios vehículos, con la buseta recibiendo el impacto directo del artefacto explosivo, mientras videos y testimonios difundidos en redes sociales, como los compartidos por el usuario @luchovoltios en X, capturaron el caos y el pánico en el lugar. Esta acción se enmarca en la escalada de violencia atribuida a las disidencias de las Farc en el noroccidente del país, interrumpiendo la movilidad entre Popayán y Cajibío, así como entre Cali y Popayán, lo que obligó a viajeros a suspender sus desplazamientos.
Contexto de inseguridad regional
Este ataque se suma a una serie de hechos violentos perpetrados por las disidencias en la región, incluyendo un reciente intento de atentado con un dron cargado de explosivos contra el batallón José Hilario López en Popayán, el cual fue neutralizado oportunamente por el Ejército. En respuesta, comunidades de Mandivá y Santander de Quilichao intervinieron para prevenir emergencias adicionales, destacando la preocupación creciente por la seguridad en estas zonas estratégicas de la vía Panamericana.
Las autoridades continúan investigando el suceso, mientras la población exige medidas urgentes para restablecer la tranquilidad y garantizar la libre movilidad en el Cauca, en medio de esta ola de intimidaciones que amenaza la estabilidad del suroccidente colombiano.










