La misiva que el señalado jefe negociador de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (Cneb), José Vicente Lesmes, alias Walter Mendoza, envió al presidente encargado Abelardo de la Espriella con una propuesta para continuar los diálogos de paz, ha destapado un fuerte enfrentamiento interno en esa organización armada. Integrantes de la estructura, que opera en Nariño y Putumayo con entre 2.500 y 3.000 hombres, aseguran que el documento, fechado el 3 de septiembre y revelado a la opinión pública el 12 de septiembre, no representa la voluntad de la mayoría del grupo.
Según una fuente anónima de la propia Cneb citada por Caracol Radio, Mendoza, quien figura como jefe negociador, envió la carta a la Presidencia “a título personal”, sin consultar a los mandos de las dos estructuras que conforman la organización: la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, asentada en Nariño, y los Comandos de la Frontera, con presencia en Putumayo. El malestar es tal que varios de sus integrantes aseguran que el contenido de la misiva solo lo conocieron a través de su divulgación en medios, lo que ha acrecentado la desconfianza interna y ha evidenciado una fractura que se venía gestando.
Fractura interna en medio de la transición presidencial
La revelación de la carta coincide con un momento de alta tensión para la Cneb, que surgió como una disidencia de las FARC tras separarse de la Segunda Marquetalia, liderada por Iván Márquez. El grupo está inmerso en un proceso de diálogo iniciado bajo el gobierno de Gustavo Petro, pero ahora enfrenta la transición presidencial y, sobre todo, la posible extradición de Geovanny Rojas, alias ‘Araña’, máximo comandante de los Comandos de la Frontera. Esta situación ha generado divisiones sobre el rumbo que debe tomar la organización, y la misiva de Mendoza ha agravado el conflicto.
En su carta, Mendoza solicita que el Gobierno reciba formalmente la voluntad de acercamiento, así como el nombramiento de una comisión o representante oficial para avanzar en la agenda. El documento propone centrar las conversaciones en la protección de civiles, víctimas y comunidades; en medidas de verdad, justicia, reparación, resocialización, reintegración y reincorporación; en programas sociales para menores y jóvenes, y en instrumentos de seguimiento. También pide abordar los enfrentamientos entre organizaciones armadas y el problema de los cultivos de uso ilícito, e incluir a las víctimas y a las familias de desaparecidos en las mesas de negociación.
“La envió a título personal”
Fuente anónima de la Cneb según Caracol Radio
El presidente encargado Abelardo de la Espriella aún no ha respondido oficialmente a la misiva. No obstante, ha reiterado en varias ocasiones que su prioridad será el sometimiento a la justicia y no la concesión de beneficios a grupos armados. Mientras tanto, parte de la Cneb permanece en la Zona de Ubicación Temporal de Putumayo, a la espera de una resolución que permita el sometimiento con entrega de armas, un escenario que ahora se ve más incierto ante la división interna revelada por la carta de Mendoza.










