El dólar estadounidense abrió en Colombia a 3.251,13 pesos colombianos este 20 de julio, registrando una caída del 0,2% frente al cierre anterior de 3.257,5 pesos y marcando su primera caída consecutiva en la última semana, según la cotización reportada por Dow Jones. La moneda local continúa su tendencia de fortalecimiento, con una apreciación del 14% en lo que va de 2025 frente al billete verde, impulsada por la debilidad global del dólar y el flujo constante de remesas, entre otros factores.
En el contexto internacional, el índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una cesta de seis monedas principales, ha caído un 9%, reflejando una tendencia de debilidad que se replica en los mercados emergentes. La tasa de la Reserva Federal, actualmente en un rango entre 3,50% y 3,75%, contrasta con la tasa de interés del Banco de la República, fijada en 9,25%, lo que genera un diferencial favorable para operaciones de carry trade, atrayendo capital extranjero hacia el peso colombiano.
Proyecciones a largo plazo
Pese al entorno de apreciación que vive el peso colombiano, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta un tipo de cambio promedio para 2026 en 3.878 pesos por dólar, según información citada por Valora Analitik. Este pronóstico se sustenta en la expectativa de ajustes al alza en las tasas locales, la persistente debilidad del dólar y el flujo de remesas, aunque también contempla riesgos que podrían presionar al alza el tipo de cambio, como la incertidumbre fiscal tras el recorte de la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral en curso.
¿Qué hay detrás de estas cifras? La volatilidad actual del dólar en Colombia se sitúa en 8,09%, muy por debajo de la referencia anual de 13,25%, lo que indica una relativa estabilidad cambiaria en el corto plazo. En la medición interanual, la caída del dólar frente al peso alcanza el 15,18%, una de las más pronunciadas en la región. La moneda colombiana, el peso (COP), es la de curso legal controlada por el Banco de la República, y circula en monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas retiradas entre 1996 y 2002 por problemas de falsificación. Las piezas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas para mayor seguridad, y sus diseños aluden a la biodiversidad del país, con especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.












