El dólar estadounidense cerró este 21 de agosto en 3.036,86 pesos colombianos, registrando una caída del 0,48% frente a la cotización del día anterior, cuando se ubicó en 3.051,44 COP, según datos de cierre reportados por Dow Jones. Esta nueva baja confirma una tendencia negativa sostenida en los últimos tres días en el mercado cambiario colombiano, que también se refleja en una variación semanal del -3,08% y una caída interanual del -20,79%.
La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 9,73%, un nivel inferior a la volatilidad de referencia de 13,82%, lo que indica una estabilidad cambiaria en el corto plazo. Factores como la debilidad global del dólar —que ha caído un 9% según el índice DXY— y el flujo sostenido de remesas han contribuido a la apreciación del peso colombiano, que en 2025 acumula un alza del 14%.
Proyección para 2026 y factores de riesgo
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el promedio del tipo de cambio para 2026 será de 3.878 pesos colombianos, un escenario que se sustenta en la debilidad global del dólar, el flujo constante de remesas y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales. Actualmente, la tasa de la Reserva Federal se encuentra entre 3,50% y 3,75%, mientras que la del Banco de la República es del 9,25%.
No obstante, el informe de mercado cambiario de Bancolombia, citado por Valora Analitik, advierte sobre riesgos que podrían presionar el tipo de cambio al alza. Entre ellos se destacan la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral, elementos que podrían alterar la tendencia actual de apreciación.
«La proyección para 2026 se basa en debilidad global del dólar, flujo sostenido de remesas y expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales»
Informe de mercado cambiario de Bancolombia, citado por Valora Analitik
El peso colombiano, moneda legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos —esta última retirada entre 1996 y 2002 por falsificación—. Las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas para mejorar la seguridad, y sus diseños aluden a la biodiversidad del país, con especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras.










