El dólar estadounidense cerró el pasado 25 de agosto en 3.088,18 pesos colombianos, registrando una subida del 1,44% frente al cierre anterior de 3.044,23 pesos. La jornada marcó el tercer día consecutivo de alza para la moneda estadounidense en el mercado cambiario colombiano, con una variación semanal del 1,2% que refleja la volatilidad que ha caracterizado al tipo de cambio en las últimas semanas. El Banco de la República, como entidad encargada del control monetario, mantiene la tasa de interés de referencia en el 9,25%, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos ubica su tasa entre el 3,50% y el 3,75%.
Detrás de este comportamiento se encuentran factores como la debilidad global del dólar, que ha caído un 9% en el índice DXY durante el año, y la volatilidad generada por la política comercial estadounidense. El peso colombiano, por su parte, acumula una apreciación del 14% frente al dólar en 2025, aunque la volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en el 17,3%, superando el 13,79% de referencia. Este diferencial de tasas entre Colombia y Estados Unidos sigue sustentando estrategias de carry trade, aunque el mercado anticipa posibles incrementos en la tasa local ante el aumento del salario mínimo.
Proyecciones y riesgos para el tipo de cambio
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta para 2026 un tipo de cambio promedio de 3.878 pesos colombianos, pronóstico que se basa en la debilidad global del dólar, el flujo sostenido de remesas y la expectativa de un alza en las tasas locales. Sin embargo, los analistas advierten sobre riesgos que podrían presionar al alza la cotización: la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral que se avecina. La variación interanual del dólar frente al peso muestra una caída del 19,58%, lo que refleja la fortaleza de la moneda local en el último año.
Contexto de la moneda colombiana
El peso colombiano, controlado por el Banco de la República, es la moneda de curso legal del país. En circulación se encuentran monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, siendo las de 500 y 1.000 pesos de tipo bimetálico. Los diseños de estas monedas aluden a la biodiversidad colombiana e incluyen al oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras especies. La moneda de 1.000 pesos, emitida entre 1996 y 2002, perdió popularidad debido a su facilidad de falsificación, aunque sigue siendo de curso legal.










