Dólar se hunde a niveles de 2020: cotizó en $3.287,60 en Colombia

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El dólar estadounidense rompió este jueves 9 de julio la barrera de los 3.300 pesos colombianos por primera vez desde enero de 2020, antes del impacto de la pandemia de COVID-19, en una jornada que confirmó la acelerada apreciación del peso colombiano. La moneda local registró un mínimo intradía de 3.293,70 pesos, mientras que el precio promedio de la divisa se situó en 3.313,93 pesos. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) fijada para el día era de 3.339,65 pesos, un alza de 4,15 pesos frente al miércoles, pero el comportamiento del mercado durante la sesión llevó la cotización muy por debajo de ese nivel. El Banco de la República reportó un cierre oficial de 3.287,60 pesos, en una jornada en la que se realizaron 1.102 transacciones por un monto de 678 millones de dólares, con un monto total transado de 1.275,946 millones de dólares.

La cotización abrió en 3.335,20 pesos y desde temprano mostró una tendencia a la baja que no cedió durante la sesión. La presión vendedora sobre la divisa estadounidense se intensificó, llevando el precio a niveles que no se veían desde hace más de cinco años. Hace apenas una semana, la TRM era de 3.403,35 pesos, y a inicios de junio la moneda superaba los 3.588 pesos, lo que evidencia la rapidez del movimiento de apreciación del peso colombiano en las últimas semanas.

Factores externos e internos impulsan la caída

Según Andrés Sánchez, asociado de divisas de Credicorp Capital, el comportamiento del dólar en Colombia responde a una combinación de factores que han presionado al billete verde a nivel global. “Las monedas de América Latina ganaron terreno frente al billete verde, que seguía moviéndose alrededor de los 100 puntos en el índice DXY tras la reanudación de los ataques militares de Estados Unidos en Oriente Medio”, explicó Sánchez, citado por Bloomberg Línea. La debilidad del índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una canasta de seis monedas principales, ha sido un factor clave en la apreciación de las divisas emergentes.

A nivel local, la política monetaria del Banco de la República ha jugado un papel determinante. El Emisor subió su tasa de política monetaria en 75 puntos básicos en junio, llevándola al 12%, una medida que ha hecho más atractivo el peso colombiano para los inversionistas. A esto se suma la confianza inversionista tras las elecciones presidenciales, que ha reducido la incertidumbre política y ha incentivado la entrada de capitales al país.

«El dólar está respondiendo a una mayor confianza para invertir en Colombia. Es un muy buen momento para comprar y es una coyuntura que no solamente le pega al peso colombiano, sino a otras monedas»

Andrés Moreno, analista financiero, citado por Bloomberg Línea

Andrés Moreno destacó que Colombia es actualmente la moneda más fuerte del mundo, con una ventaja del 5% sobre el real brasileño, lo que refleja el apetito de los inversionistas por activos colombianos. Por su parte, JP Tactical Trading señaló que la tendencia a la baja del dólar está “extendiendo el escenario de sobreventa que hemos venido monitoreando”, citado por Valora Analitik.

Efectos ambivalentes en la economía colombiana

La caída del dólar por debajo de los 3.300 pesos tiene consecuencias mixtas para la economía del país. Willian Farid Barreto Hernández, especialista en comercio internacional, explicó en declaraciones a La República que “por un lado, ayuda a reducir el costo de las importaciones, puede aliviar presiones inflacionarias y favorece a empresas que compran maquinaria, tecnología, insumos o bienes finales en el exterior. También beneficia a quienes tienen deudas o pagos en dólares”.

Sin embargo, Barreto advirtió que “por otro lado, afecta a los exportadores, porque reciben menos pesos por cada dólar vendido, lo que puede reducir sus márgenes de rentabilidad”. Este impacto es particularmente relevante para sectores como el agrícola, el minero-energético y el manufacturero, que dependen de las exportaciones para su sostenimiento. El quiebre del soporte técnico de 3.300 pesos refleja una apreciación acelerada del peso, pero los analistas advierten que se espera volatilidad más que una caída permanente, especialmente ante la expectativa de nuevos datos de inflación en Estados Unidos y la comparecencia del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, cuyas actas de junio mostraron que algunos miembros consideraban justificada una subida de tipos.

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