El precio del dólar en Colombia cerró la semana del 16 al 21 de agosto de 2026 por debajo de los $3.100, con una TRM que tocó los $3.053,48, niveles no vistos desde octubre de 2018. Este comportamiento, que implicó una caída semanal del 2,06% ($64,55) y un descenso acumulado en el año del 18,5% ($694), fue impulsado por la expectativa de entrada masiva de divisas para la reconstrucción tras el terremoto y la debilidad global del dólar. En el mes, la TRM acumuló una baja del 6,12% ($199,62), y la apreciación frente al mismo día de 2025 se acerca al 24%.
El fenómeno, que ha apreciado el peso colombiano de forma acelerada, se produce apenas dos semanas después del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a San José del Palmar, Chocó, el pasado 10 de agosto, dejando un saldo de 319 fallecidos, 4.506 heridos y 120.328 familias damnificadas en 450 municipios de 15 departamentos. El presidente Abelardo de la Espriella declaró la Emergencia Económica, Social y Ecológica por 30 días, mientras las afectaciones preliminares se estiman en $30 billones. Contrario a lo que dictaría la lógica fiscal, inversionistas interpretaron que la reconstrucción traerá dólares por pólizas de seguros, cooperación internacional y crédito multilateral, ignorando el choque fiscal del siniestro.
Un ajuste ordenado en medio de la tormenta
Daniel Londoño Tapia, Country Manager de Global66, explicó que el ajuste volvió a ser ordenado después del sacudón de finales de julio, con una volatilidad semanal de 11,82% frente a una referencia anual de 13,83%. «Un choque fiscal de esta magnitud debería abrir una prima de riesgo país y llevarse el dólar hacia arriba. Pasó exactamente lo contrario», afirmó Londoño, quien agregó que la moneda se apreció 2% en solo cuatro sesiones. El analista planteó dos posibles lecturas: que el mercado está descontando correctamente la reconstrucción como flujo de dólares, o que está tan convencido de la apuesta promercado que decidió no cobrar la factura fiscal todavía.
«El mercado ya está descontando la reconstrucción como flujo de dólares y tiene razón. La otra opción es que está tan convencido de la apuesta promercado que decidió no cobrar la factura fiscal todavía»
Daniel Londoño Tapia, Country Manager de Global66
Valeria Álvarez, Head de Estrategia en Itaú Comisionista de Bolsa, señaló que la depreciación del dólar estuvo explicada por anuncios del Tesoro en Estados Unidos sobre una ampliación en las recompras de bonos de largo plazo, sumado a que los últimos datos de julio mostraron una inflación más moderada, lo que contuvo las expectativas de subida de tasas de la Reserva Federal. El miércoles 19 de agosto, jornada de mayor actividad, se negociaron USD 1.645 millones en 2.691 operaciones, mientras el dólar global (DXY) rompió el nivel de 99 puntos, y el petróleo Brent se mantuvo cerca de los USD 92 por barril. La prima de riesgo de Colombia es la más baja desde 2019, por debajo de los 200 puntos básicos.
«Esta depreciación estuvo explicada por algunos anuncios que hizo el Tesoro en Estados Unidos, anunciando que iban a hacer una ampliación en las recompras de bonos de largo plazo»
Valeria Álvarez, Head de Estrategia en Itaú Comisionista de Bolsa
El diferencial de tasas sostiene la oferta de dólares
Un factor clave que sostiene la oferta de divisas es el diferencial de tasas de interés. Con una inflación anual en julio del 6,03% y una tasa del Banco de la República en 12%, la tasa real se acerca al 6%, lo que genera un atractivo para los inversionistas. Londoño Tapia señaló que «ese diferencial es el que sostiene la oferta de dólares». Además, el Emisor realizó su primera compra en el programa de acumulación de reservas por USD 399,9 millones. Por su parte, Andrés Langebaek, economista y expresidente del Centro de Pensamiento Económico Anif, recordó que el dólar ha perdido un 8,5% frente a las monedas de países emergentes desde finales de 2024, y que hoy la prima de riesgo de Colombia es la más baja desde 2019.
«Hoy en día tenemos la prima más baja desde 2019, por debajo de los 200 puntos básicos»
Andrés Langebaek, Economista
Sin embargo, la sobrevaluación del peso, que es la cuarta más alta del mundo detrás de Suiza, Uruguay y Noruega, genera alertas. La tasa de cambio real del Banco de la República apunta a una sobrevaluación del 26,8% y una paridad en $3.933 por dólar. Este fenómeno abarata las importaciones y alivia presiones inflacionarias, pero reduce los ingresos de sectores exportadores como la agricultura y la minería energética, y afecta la competitividad comercial. Las exportaciones reales del país cayeron 1% real anual en el segundo trimestre de 2026, mientras las importaciones aumentaron 7,5% real. En las casas de cambio, al 23 de agosto, el precio promedio de compra del dólar era de $3.224,29 y el de venta de $3.325,71.
Perspectivas y señales futuras
El escenario base para el dólar se mueve entre $3.020 y $3.130, con un cierre de agosto cerca de $3.150, según estimaciones de los analistas. Valeria Álvarez considera que un rebote hacia los $3.300 o $3.400 no tiene un fundamento claro en este momento. Las señales futuras clave serán el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole, y el diseño financiero de la reconstrucción, que determinará si la entrada de dólares se materializa a través de crédito externo o si el Gobierno recurre a emisión interna. Brasil, por su parte, presentó un movimiento diferente al de Colombia, desligado de la región, debido a la volatilidad generada por las elecciones de octubre de 2026.










