Ecopetrol, bajo la presidencia encargada de Juan Carlos Hurtado, anunció su intención de adquirir el 51 por ciento de Brava Energy a través de una Oferta Pública de Adquisición financiada con un crédito puente, una movida estratégica revelada durante la presentación de sus resultados financieros más recientes. Esta operación se centra en los negocios de Brava en Brasil, que abarcan exploración, producción y comercialización de hidrocarburos tanto en tierra como en operaciones costa afuera.
La adquisición responde a la estrategia de diversificación del negocio tradicional de Ecopetrol, aprovechando las coincidencias operativas y la experiencia destacada de Brava en proyectos offshore, donde Ecopetrol podría trasladar sus capacidades técnicas a los desarrollos terrestres de la compañía. Brava Energy reportó un EBITDA de 806 millones de dólares al cierre de 2025, lo que resalta su atractivo financiero en un contexto de tensiones geopolíticas que impulsan expectativas de alza en los precios del crudo.
Contexto financiero y desafíos energéticos
La noticia surge en medio de la presentación de resultados de Ecopetrol, que evidenció una reducción en ingresos y utilidades, avivando el debate sobre la estrategia energética del gobierno de Gustavo Petro y su énfasis en la transición hacia fuentes limpias. A pesar de estos retos, la petrolera estatal ve en Brava una oportunidad para fortalecer su portafolio en el exterior, según información divulgada por la Revista Semana.
Esta operación no solo posicionaría a Ecopetrol en un rol dominante en Brava, sino que también subraya su apuesta por mantener relevancia en el sector hidrocarburos ante un panorama global volátil, equilibrando tradición con las presiones por la descarbonización.












