El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, lanzó duras críticas contra el activista colombiano Humberto «Beto» Coral, a quien acusó de abusar del sistema de asilo estadounidense al presentar solicitudes fraudulentas mientras denunciaba al propio gobierno de ese país. En un extenso mensaje publicado en la red social X, Landau calificó la situación como un ejemplo perfecto de «Alicia en el país de las maravillas», al considerar que Coral pidió protección bajo la figura del asilo mientras simultáneamente atacaba a las autoridades estadounidenses con acusaciones de «campos de concentración» y tortura contra migrantes hispanos.
Humberto Coral ingresó a Estados Unidos en diciembre de 2015 y solicitó asilo alegando ser víctima de «guerra e impunidad» en Colombia. Durante su estancia, obtuvo un permiso de trabajo en los días finales del mandato del presidente Barack Obama, entre 2016 y 2017, el cual fue renovado por aproximadamente una década. Mientras residía en territorio estadounidense, Coral mantuvo una activa vida política en Colombia: defendió públicamente al entonces presidente Gustavo Petro, se postuló sin éxito al Congreso colombiano y realizó comentarios difamatorios contra un expresidente del país.
Landau señaló que la incoherencia de Coral se hizo evidente cuando, estando bajo protección de asilo, denunció al gobierno de Estados Unidos por presunta persecución a hispanos, utilizando términos como «campos de concentración» y «tortura». Tras su detención, Coral acusó al país de someterlo a «prisión política» y, una vez deportado, cuestionó la legitimidad de las recientes elecciones colombianas en las que perdió el partido afín a sus ideales. El subsecretario estadounidense también mencionó que el activista intentó emprender una «guerra jurídica» contra el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.
«La gente en Estados Unidos y en todo el mundo está harta de las solicitudes de asilo falsas. El asilo no debería ser una laguna legal para eludir las leyes de inmigración; más bien, debería proporcionar un refugio seguro para las personas perseguidas por su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opinión política.»
Christopher Landau, subsecretario de Estado de EE.UU.
En su mensaje, Landau explicó que el sistema de asilo estadounidense «lleva mucho tiempo saturado de solicitudes frívolas», lo que provoca demoras de años para determinar si los solicitantes tienen derecho al refugio, tiempo durante el cual pueden trabajar, formar familias y establecerse en el país. El caso de Coral, según el funcionario, ilustra exactamente ese mal funcionamiento. «Si esto no es un ejemplo perfecto del mal funcionamiento y el abuso de nuestro sistema de asilo, no sé qué lo es», escribió Landau.
Recientemente, Coral fue deportado a Colombia, donde fue recibido por el excanciller y se reunió con el entonces presidente Gustavo Petro. El subsecretario estadounidense utilizó este caso para advertir contra el uso indebido del asilo, mientras que el activista colombiano continúa denunciando su detención como un acto de persecución política en Estados Unidos.










