El director de la Oficina Antinarcóticos del Departamento de Estado de Estados Unidos, Cartwright Weiland, propuso durante una audiencia en el Congreso de ese país establecer bases operativas en zonas de difícil acceso de Colombia, como parte de una estrategia para fortalecer la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales. La iniciativa, presentada en el marco del debate sobre el futuro de la relación bilateral, apunta a desplegar puntos de operación en territorios rurales donde la presencia estatal es limitada, con el objetivo de reforzar la acción contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Weiland explicó que el esquema bajo análisis no corresponde a bases militares en sentido estricto, sino a espacios operativos en áreas sin control estatal, una experiencia que la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL, por sus siglas en inglés) ya ha implementado en otros contextos. La propuesta se enmarca en una nueva etapa de cooperación en seguridad entre la administración de Donald Trump y el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, según lo divulgado por El País de Cali, que citó fuentes oficiales. La iniciativa busca fortalecer las capacidades de la Policía Antinarcóticos frente a estructuras dedicadas al tráfico de drogas y grupos señalados como terroristas.
Propuesta de cooperación bilateral
Durante su intervención ante el Congreso estadounidense, Weiland destacó la necesidad de actuar en las zonas rurales, donde operan muchos de los grupos armados ilegales. “Podríamos establecer bases operativas en territorios de difícil acceso que, en la actualidad, son esencialmente zonas sin control estatal; es algo en lo que nosotros en la INL tenemos experiencia, y bien sabe usted que es precisamente en las zonas rurales donde operan muchos de estos grupos armados”, afirmó el funcionario. La declaración refleja el interés de Washington por intensificar la presencia operativa en regiones colombianas donde el Estado tiene una capacidad limitada de intervención, como parte de una estrategia integral contra el narcotráfico.
«Podríamos establecer bases operativas en territorios de difícil acceso que, en la actualidad, son esencialmente zonas sin control estatal; es algo en lo que nosotros en la INL tenemos experiencia, y bien sabe usted que es precisamente en las zonas rurales donde operan muchos de estos grupos armados»
Cartwright Weiland, director de la Oficina Antinarcóticos del Departamento de Estado de Estados Unidos
Como antecedente operativo, la Policía Nacional de Colombia, a través de su departamento Antinarcóticos, realizó una incautación de más de 2,4 toneladas de cocaína en Cartagena, con destino a Valencia, España, un hecho que resalta la magnitud del tráfico de drogas que las autoridades buscan combatir. La propuesta de Weiland se suma a los esfuerzos conjuntos en seguridad, en un momento en que la relación bilateral entra en una nueva fase con el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien asumirá la presidencia de Colombia en medio de desafíos persistentes en materia de orden público y lucha contra el narcotráfico.












