La emoción del Giro de Italia no se detiene y este jueves el pelotón se prepara para una jornada que, aunque presenta dos ascensiones en su recorrido, tiene nombre de velocista. La etapa 12 de la competencia, que se disputará entre la ciudad de Imperia, en la región de Liguria, y Novi Ligure, en el Piamonte, ofrece un trazado de 175 kilómetros que los expertos consideran propicio para los sprinters, pese a que el perfil incluye dos puertos de montaña de tercera categoría, una corrección a la primera información que indicaba que la jornada transcurriría sin obstáculos montañosos significativos.
El colombiano Egan Bernal, una de las figuras a seguir en la carrera rosada, tomará la salida junto al resto del pelotón en una etapa que, por su perfil ondulado pero no extremo, no se espera que genere grandes diferencias entre los favoritos de la clasificación general. La atención estará puesta, entonces, en los especialistas en llegadas masivas, quienes buscarán imponer su poderío en los kilómetros finales para adjudicarse la victoria parcial. La fracción es una de las 21 que componen la edición de este año del Giro, y su desarrollo se sigue en vivo, sin que hasta el momento de la publicación de este informe se registren resultados definitivos.
Un perfil engañoso para los sprinters
Si bien el anuncio inicial de la etapa sugería un día sin montaña, la realidad del recorrido evidencia que los corredores deberán superar dos cotas de tercera categoría. Estas ascensiones, aunque no son de alta montaña, podrían servir como punto de fuga para algunos aventureros o, por el contrario, serán controladas por los equipos de los velocistas para garantizar un final al sprint. El trayecto de 175 kilómetros conecta el mar de Liguria con las tierras del Piamonte, ofreciendo un paisaje variado que pondrá a prueba la resistencia del pelotón antes del desenlace previsto en Novi Ligure, una localidad que busca ser el escenario de un nuevo capítulo de emociones en esta edición del Giro. La transmisión en vivo mantiene en vilo a los aficionados, expectantes por conocer el desenlace de una jornada que, pese a las subidas, promete ser una fiesta para los hombres más rápidos de la carrera.












