El Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), a través de su bloque Roberto Vargas Gutiérrez, negó este fin de semana cualquier vinculación con las protestas mineras registradas el pasado 12 de julio en el municipio de Segovia, Antioquia. En un comunicado público difundido en sus redes sociales, la estructura armada rechazó de manera categórica las acusaciones del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quien las había señalado como responsables de las manifestaciones que dejaron un saldo de una persona fallecida y varios heridos tras la intervención de la fuerza pública.
Las protestas estallaron luego de que se realizara un allanamiento contra la minería ilegal en la mina Frontera Gold, un yacimiento del que dependen cientos de mineros informales en la región. Según versiones de las comunidades consultadas, la movilización fue una respuesta en defensa del derecho al trabajo y al sustento de las familias que derivan su ingreso de la pequeña minería. Pese a ello, el gobernador Rendón había señalado al EGC como instigador de los hechos violentos, algo que la organización desmintió de forma tajante.
En su pronunciamiento, el EGC sostiene que las acusaciones fueron hechas “de manera irresponsable y apresurada” y aclara que “nada tenemos que ver con estas manifestaciones de quienes derivan su sustento de la pequeña minería”. El comunicado, atribuido al bloque Roberto Vargas Gutiérrez, busca desmarcar a la guerrilla de lo ocurrido y subrayar que las protestas fueron una iniciativa autónoma de la población civil.
“De manera irresponsable y apresurada, el señor gobernador de Antioquia Andrés Julián Rendón nos ha sindicado de estar participando en las protestas que la población civil adelanta. Lo decimos de manera clara y directa, nada tenemos que ver con estas manifestaciones de quienes derivan su sustento de la pequeña minería”.
Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), bloque Roberto Vargas Gutiérrez
Mientras las autoridades investigan lo sucedido, en redes sociales comenzó a circular otro presunto comunicado atribuido al EGC que anunciaba un supuesto toque de queda en la zona, aunque su autenticidad está en duda y no ha sido confirmado por ninguna autoridad. La noticia se encuentra en desarrollo y se esperan pronunciamientos oficiales que permitan esclarecer la autoría del operativo y las responsabilidades en la violenta jornada del 12 de julio en Segovia.












