En una operación militar apoyada por labores de inteligencia, tropas del Ejército Nacional desarticularon en el departamento del Meta una red de extorsión y secuestro perteneciente a las disidencias de la Segunda Marquetalia. Ocho personas, entre ellas tres mujeres, fueron capturadas y un menor de edad que había sido reclutado de forma forzada fue recuperado. La acción se desarrolló en los municipios de Mapiripán, Puerto Lleras y Puerto Rico, donde la estructura criminal operaba bajo el nombre de «comisión de finanzas ilegales».
Las investigaciones permitieron identificar que los delincuentes utilizaban motocicletas de alto cilindraje para movilizarse y recolectar el dinero producto de las extorsiones. Los uniformados lograron recaudar huellas dactilares en talonarios de extorsión que resultaron clave para individualizar a los responsables. En el operativo se incautaron cinco motocicletas, tres de ellas de alto cilindraje, tres armas de fuego, municiones de diferentes calibres, material de intendencia, prendas de uso exclusivo de la Fuerza Pública y varios talonarios de extorsión.
Golpe a las finanzas de la Segunda Marquetalia
La estructura desmantelada se dedicaba a intimidar a ganaderos, transportadores, comerciantes y empresarios de la región para cobrar extorsiones que financiaban las actividades delictivas del grupo armado. Mediante amenazas y presión violenta, lograban recolectar dinero que luego era utilizado para el sostenimiento logístico y operativo de las disidencias. En un comunicado institucional, el Ejército Nacional señaló que «con este resultado, las Fuerzas Militares propinan un duro golpe en contra de las redes logísticas y criminales de las disidencias de la Segunda Marquetalia, ya que se desmantela una estructura dedicada, mediante la intimidación y las amenazas, a recolectar dinero para el sostenimiento delictivo de ese grupo armado ilegal».
«Con este resultado, las Fuerzas Militares propinan un duro golpe en contra de las redes logísticas y criminales de las disidencias de la Segunda Marquetalia, ya que se desmantela una estructura dedicada, mediante la intimidación y las amenazas, a recolectar dinero para el sostenimiento delictivo de ese grupo armado ilegal».
Ejército Nacional
Esta operación se suma a otras acciones recientes contra la Segunda Marquetalia en el Meta. Días antes, la Dijín capturó a tres presuntos cabecillas del frente Iván Merchán en zona rural de Mapiripán, identificados como alias Junior, alias Bayron y alias El Costeño. En esa intervención, denominada Operación Tokio Fase VII, se incautó una subametralladora Mini Uzi, una pistola, 155 cartuchos, un dron, una antena de internet satelital, cuatro celulares, tres motos, uniformes pixelados, un sello de finanzas, panfletos y agendas con información sobre nóminas y pagos. A esa estructura se le atribuyen extorsiones a comerciantes, ganaderos y empresarios del sector palmero del sur de Meta, así como la incineración de un vehículo de carga y ataques armados a empresas palmeras.
El material incautado y los detenidos en la reciente operación quedaron a disposición de las autoridades para su judicialización. En el caso de la Operación Tokio Fase VII, los capturados fueron presentados ante un juez de control de garantías que legalizó las capturas e incautaciones. La Fiscalía imputó cargos por fabricación, tráfico o porte de armas de fuego; fabricación y porte de armas y municiones de uso restringido y privativo de las fuerzas armadas; y concierto para delinquir agravado con fines extorsivos. En esa audiencia, alias Junior aceptó los cargos y se impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario para los tres detenidos.












