Ministra Claudia Benavides evalúa daños en laboratorios de la Universidad de Caldas
Visitó en las últimas horas la Universidad de Caldas para conocer las afectaciones que dejó el sismo en laboratorios, equipos y otros espacios destinados a la investigación. La prioridad ahora es recuperar las capacidades científico-tecnológicas y garantizar la continuidad de los procesos académicos y de investigación.

El terremoto del pasado lunes 10 de agosto no solo dejó afectaciones en viviendas, vías y edificaciones. También golpeó una infraestructura fundamental para el desarrollo de la región: la destinada a la ciencia, la investigación y la formación universitaria.
Esa fue una de las dimensiones de la emergencia que comenzó a ser evaluada este sábado en la Universidad de Caldas, durante la visita de la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Claudia Benavides Salazar.
La funcionaria recorrió la institución para conocer de primera mano el estado de los laboratorios, sus equipos y otros espacios destinados a la investigación que resultaron afectados por el sismo.
La visita hace parte del recorrido que adelanta MinCiencias por diferentes universidades afectadas por la emergencia, con el propósito de establecer la magnitud de los daños en las capacidades científico-tecnológicas, definir prioridades y buscar alternativas de acompañamiento para su recuperación.
“Queremos identificar las afectaciones en las capacidades científico-tecnológicas, particularmente en el estado de los laboratorios y sus equipos”, explicó la ministra, quien también señaló que se analizará la relación de estos daños con proyectos que actualmente cuentan con financiación de regalías u otras fuentes.
El objetivo, agregó, es identificar nuevas iniciativas que permitan fortalecer y potenciar el ecosistema científico y tecnológico del Eje Cafetero.
Una afectación que alcanza al 10 % de la infraestructura
La Universidad de Caldas cuenta con aproximadamente 96.000 metros cuadrados de infraestructura destinada a actividades docentes, de investigación, extensión y proyección.
Luego de las primeras evaluaciones realizadas tras el terremoto, se han identificado afectaciones en cerca del 10 % de esa infraestructura.
Uno de los casos más importantes es el campus Palogrande, que permanecerá cerrado indefinidamente mientras avanzan las revisiones estructurales.
También se reportan afectaciones en el edificio de laboratorios del campus central y en la cubierta del Bloque F del campus Agropecuarias, donde funcionan el Hospital Veterinario y espacios de la Unidad Tecnológica de Alimentos. Estos últimos permanecerán temporalmente cerrados mientras se realizan las adecuaciones necesarias.
Las evaluaciones de seguridad están siendo adelantadas por el Grupo Interno de Trabajo de Desarrollo Físico de la Universidad, con el acompañamiento de especialistas y de la Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales.
La prioridad: las personas y la continuidad académica
Mientras se determina el alcance definitivo de las afectaciones, la Universidad ha concentrado sus esfuerzos en atender las necesidades de estudiantes, docentes y funcionarios.
Para ello se activó un proceso de caracterización mediante un censo de la comunidad universitaria, con el que se han identificado requerimientos relacionados con alimentación, salud, transporte, traslado de elementos, retiro de escombros y otras necesidades derivadas de la emergencia.
El Coliseo de la Universidad de Caldas, ubicado en inmediaciones del Velódromo, fue convertido en centro de acopio, atención y articulación de servicios. Allí también se han desarrollado acciones de acompañamiento en salud mental y apoyo psicosocial.
La institución insiste en que la recuperación debe hacerse bajo una premisa fundamental: proteger a las personas y garantizar que el retorno a las actividades se produzca únicamente en espacios que hayan sido evaluados y considerados seguros.

Alternativas para volver a las aulas
El cierre indefinido del campus Palogrande obliga también a buscar soluciones para mantener la actividad académica.
La Universidad adelanta gestiones para disponer de espacios alternativos. Entre las opciones se encuentra el uso de 20 aulas de la Corporación Universitaria Remington, además de conversaciones con el Colegio Los Ángeles y otros espacios de la ciudad.
El retorno a las actividades académicas y administrativas está previsto para el martes 18 de agosto, de manera progresiva y dependiendo de la disponibilidad de los espacios que hayan sido previamente evaluados y habilitados.
Cada facultad determinará cuáles actividades podrán desarrollarse presencialmente y cuáles deberán continuar inicialmente mediante presencialidad mediada por tecnologías de la información y las comunicaciones.
Recuperar también la capacidad de investigar
La visita de MinCiencias introduce una nueva dimensión en la recuperación de Caldas después del terremoto.
No se trata únicamente de reparar paredes, cubiertas o estructuras. También será necesario recuperar laboratorios, equipos y capacidades que sostienen proyectos de investigación y procesos de formación que pueden tener impacto mucho más allá de las aulas.
Por eso, la evaluación que comienza a realizar el Ministerio adquiere especial importancia: la reconstrucción después del terremoto también tendrá que ocuparse de recuperar la capacidad científica y tecnológica de la región.
La Universidad de Caldas enfrenta así una doble tarea: garantizar la seguridad de su comunidad y, al mismo tiempo, recuperar progresivamente los espacios que permiten que la docencia, la investigación y la generación de conocimiento continúen.
Fuente: Prensa Universidad de Caldas










