Los locos tras un balón por el honor, por el placer
Por ESTEBAN JARAMILLO OSORIO
El futbol se inventó en el barro. Hace siglos. Unos locos que perseguían un balón sin redondez. Sin árbitro, sin reglamento, sin ruido de micrófonos, sin tiempo, sin limite de jugadores.
Gambeteaban la pobreza. Juego del pueblo, que imponía su poder sin destreza, con fuerza, no había porteros ni escudos y las rayas de las camisetas parecían adheridas a la piel .
Jugaban desde el amanecer hasta el anochecer.
Mezcla rara de gozo y de sudor, sin millones de dólares en la cabeza… Se peleaba por el honor.
Luego se reglamentó. Hermoso juego, que ya el publico seguía con fervor.
Traspasó fronteras y los duelos entre Naciones y entre clubes produjeron calor y pasión.
Con el paso de los años ya no eran los 22 locos detrás del balón.
Hubo árbitros, no uno sino diez. La codicia invadió los escritorios de los dirigentes.
Apareció un tal VAR, patético, no por su tecnología sino por las miserias de sus ejecutores.
El bello futbol entonces fue negocio y luego negociado sin escrúpulos, como se aprecia hoy.
Los 22 locos y muchos mas, viajan ahora entre el afán desenfrenado de poder. La avaricia y la miseria. Persiguen un dólar, o un peso, en vez de un balón.
El futbol perdió sus esencias. A pesar de Messi y Ronaldinho, de Cherky u Olise, de Mbappé y Kane, de Yamal o Lucho Díaz, no volverá a ser… lo que fue. Esteban J.








