En un grave incidente que pone en riesgo la seguridad de decenas de trabajadores, se filtraron datos personales de 47 sindicalistas del Sindicato Nacional de Trabajadores de las Sociedades Fiduciarias en Colombia (Sintrafiudiciarios), vinculados a Fiduprevisora, la administradora del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag). Horas después de que el sindicato denunciara la violación de datos protegidos por la Ley 1581 de 2012, los afectados recibieron mensajes intimidatorios por WhatsApp desde números desconocidos, con símbolos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), declarándolos «objetivo militar». Este suceso ocurrió en Colombia y coincide con las denuncias públicas realizadas el 26 de abril de 2026 sobre presunta corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), gestionada a través de Fiduprevisora, que involucra 25 procesos contractuales por más de un billón de pesos.
Los mensajes, cuya autenticidad no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades ni se ha identificado a los remitentes, aluden directamente a las acusaciones de corrupción expuestas en un informe de Caracol Radio ese mismo día. El sindicato presentó una solicitud ante el Ministerio del Trabajo y Fiduprevisora por la divulgación no autorizada de documentos reservados, destacando los riesgos para la integridad de los trabajadores, sus familias y la estabilidad laboral. Ante esta situación, se han solicitado medidas de protección a la Fiscalía General, la Procuraduría General, la Defensoría del Pueblo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh), en un contexto que podría evidenciar un patrón de intimidación contra trabajadores sindicalizados y afectar la libertad sindical.
Mensajes con amenazas explícitas
Los intimidatorios textos recibidos por los 47 sindicalistas incluyen referencias directas a un plan de acción violenta, describiendo a los destinatarios como «principales delincuentes» y mencionando un «plan pistola». Estos mensajes vinculan las amenazas a las denuncias del 26 de abril de 2026, en las que se señalaron a funcionarios y entidades por supuestos crímenes de corrupción en la Ungrd.
«Son declarados objetivo militar».
Mensaje recibido, aparentemente del ELN
«No vamos a permitir que se salga con la suya».
Mensaje recibido, aparentemente del ELN
«Liberación o muerte».
Mensaje recibido, aparentemente del ELN
«En respuesta a la agresión y el crimen imperialista de los políticos que sufre el país, nuestra Dirección Nacional, se permite informar que a los ladrones de cuello blanco les ha llegado la hora de pagar por sus crímenes, no vamos a permitir que se salga con la suya (…) todos y cada uno de los causantes de este crimen que fueron denunciados a la opinión pública el 26 de abril de 2026 por la prensa nacional y que ahora están atornillados para seguir robando (sic)».
Mensaje recibido, aparentemente del ELN
«Objetivos como principales delincuentes los siguientes nombres plan pistola».
Mensaje recibido, aparentemente del ELN
Este episodio representa no solo una posible violación masiva de datos sensibles, sino un atentado directo contra la labor sindical en un momento de tensiones por irregularidades en contratos públicos millonarios. Las autoridades competentes urgen pronunciarse para esclarecer los hechos, garantizar la protección de los afectados y preservar el ejercicio libre de los derechos laborales en el país.











