Endocrinólogo que demandó a documentalista defiende protocolo de bloqueadores en menores

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El endocrinólogo pediátrico Mario Angulo Mosquera, quien interpuso una demanda contra el documentalista mexicano Samuel Adrián por vulnerar su derecho a la honra y al buen nombre tras ser incluido sin consentimiento en el documental «Colombia: fábrica de niños trans», salió al paso de las críticas y defendió en entrevista radial el protocolo de atención que aplica a menores con disforia de género. El médico, que integró el equipo de la Fundación Valle del Lili en Cali, aseguró que su práctica clínica se apega a guías internacionales y lineamientos del Ministerio de Salud de Colombia, y que ningún procedimiento quirúrgico se realiza en pacientes menores de edad.

En declaraciones al programa Mañanas Blu, Angulo explicó que el equipo multidisciplinario a su cargo atiende a niños y adolescentes con experiencias de género diversas desde finales de 2017, sumando 114 pacientes en ese periodo. Contrastó esta cifra con los cerca de 800 casos mensuales que recibe el servicio de endocrinología pediátrica de la institución, para poner en contexto la proporción de consultas por disforia de género. El documental, dirigido por Samuel Adrián, afirmó que el 78% de los procedimientos de reafirmación de género en Colombia se practican en menores de 7 años, dato que Angulo cuestionó al subrayar que en su práctica nunca se realizan cirugías a niños.

Un protocolo escalonado y reversible

El endocrinólogo detalló que el abordaje clínico comienza con una «fase exploratoria de género» donde psicólogos, endocrinólogos y acompañamiento familiar evalúan cada caso de manera integral. «Hay un porcentaje grande de niños que en su infancia exploran expresiones distintas a las habituales», señaló, para explicar que no todos los niños que consultan terminan en tratamiento hormonal. Cuando se decide intervenir, la primera opción son los bloqueadores de pubertad, un tratamiento que se administra desde el inicio de la pubertad, alrededor de los 9 años, sin una edad fija única porque «cada niño, cada niña arranca su pubertad en su propio momento». Angulo insistió en que este fármaco es «completamente reversible» y que su propósito es «ganar tiempo» para que el menor y su familia tomen decisiones informadas.

«El bloqueo de pubertad es un tratamiento que busca precisamente eso, ganar tiempo. Es un tratamiento completamente reversible».

Mario Angulo Mosquera, endocrinólogo pediátrico

Las hormonas cruzadas, explicó, se prescriben después de los 16 años, y las cirugías de reafirmación de género solo se consideran después de la mayoría de edad, porque son irreversibles. «No se realiza ningún procedimiento quirúrgico» en menores, recalcó. En todo momento, los pacientes llegan acompañados de sus padres, quienes tienen un papel central en la toma de decisiones, y el consentimiento no recae en un solo profesional, sino en el equipo especializado.

La controversia surgió cuando el documental de Samuel Adrián incluyó grabaciones de Angulo sin su autorización, lo que motivó la demanda y la solicitud de retiro de los clips, referencias e imágenes donde aparece. El médico aprovechó su intervención radial para reafirmar la solidez científica de su protocolo, basado en la mejor evidencia disponible, y para responder a las dudas sobre la capacidad de decisión de los menores, asegurando que el proceso es cuidadoso, multidisciplinario y siempre reversible en sus primeras etapas.

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