Entran en vigor las nuevas y drásticas reglas de la FIFA contra el juego sucio y la pérdida de tiempo

Compartir en redes sociales

El fin de las «mañas»: Guerra total al reloj

Según las directrices institucionales, desde hoy los arqueros que retengan el balón provocarán córners en contra, taparse la boca para insultar será tarjeta roja directa y las simulaciones se castigarán dejando a los equipos con diez jugadores temporalmente

El fútbol tal como lo conocemos cambia a partir de hoy. Según las últimas Directrices de Arbitraje y Circulares Oficiales emitidas de manera conjunta por la FIFA y la IFAB (International Football Association Board), ha entrado en vigor el nuevo paquete de reformas reglamentarias que regirá de forma estricta a los jueces durante la Copa del Mundo. El documento institucional apunta a dos objetivos urgentes: erradicar de raíz la pérdida deliberada de tiempo y recuperar los valores de disciplina dentro del terreno de juego.

A continuación, el desarrollo de las modificaciones clave que los planteles deberán aplicar de forma obligatoria a partir de la jornada de hoy:

  • El cambio más impactante se vivirá en las áreas. El reglamento institucional castigará con severidad a los arqueros que retengan la pelota para congelar el partido. La tradicional regla de los 6 segundos se amplía a 8 segundos, pero con una penalización fulminante: si el portero excede el tiempo (el cual será señalado de forma visible por el árbitro en los últimos 5 segundos), ya no se cobrará un tiro libre indirecto, sino un saque de esquina (córner) a favor del equipo rival.
  • La misma lógica se aplicará para los saques de banda y de meta, los cuales contarán con un límite estricto de 5 segundosuna vez que el balón esté acomodado. Demorarse en un saque de meta regalará un córner al oponente; tardar en un lateral significará perder la posesión.
  • Asimismo, las sustituciones tendrán un tope de 10 segundos para completarse. Si el futbolista sustituido decide salir caminando lentamente para hacer tiempo, la FIFA aplicará una sanción colectiva: el compañero que espera para ingresar deberá aguardar un minuto reglamentario fuera de la cancha, dejando a su equipo con diez hombres temporalmente. Además, si el cuerpo médico ingresa a atender a un jugador, este deberá permanecer un minuto fuera del campo tras la reanudación, una regla diseñada para desmantelar las simulaciones de faltas.

Cero tolerancia: Tarjeta roja por taparse la boca

En el ámbito disciplinario, la gran sorpresa de las circulares oficiales es la prohibición de cubrirse la boca. En un esfuerzo por eliminar los insultos ocultos, comentarios racistas o provocaciones que las cámaras de televisión no logran captar, cualquier jugador que se tape la boca al encarar o discutir con un rival o con el cuerpo arbitral será expulsado inmediatamente con tarjeta roja directa.

Por otra parte, se ratifica la «Zona de Capitanes»: únicamente el portador de la cinta podrá acercarse al árbitro a solicitar explicaciones. Cualquier otro futbolista que acuda en grupo a protestar o rodear al juez recibirá una tarjeta amarilla automática.

Un VAR con más facultades y un balón inteligente

El Videoarbitraje (VAR) también expande sus horizontes en este torneo según el protocolo aprobado. A partir de hoy, los jueces de cabina tendrán la autoridad de intervenir y corregir al árbitro central en caso de que una segunda tarjeta amarilla (que condicione una expulsión) haya sido mal decretada. También podrán dar avisos rápidos en decisiones obvias de saques de arco o tiros de esquina mal cobrados para agilizar el juego sin necesidad de detener el partido.

Toda esta estructura tecnológica estará respaldada por el nuevo balón oficial. La pelota cuenta con la tecnología «Trionda», un chip interno con un sensor de 500 Hz que envía datos en tiempo real al VAR, permitiendo determinar con precisión el momento exacto de los impactos, las trayectorias y los fueras de juego milimétricos.

El reglamento debuta hoy mismo en las canchas de la Copa del Mundo. Los directores técnicos ya han sido notificados por la organización: el margen de error para los futbolistas se ha reducido a cero.

sos/ia

Sigue leyendo