Error humano en cálculos de peso y pista en accidente de Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo

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Las primeras conclusiones de la investigación sobre el trágico accidente del Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana en Puerto Leguízamo apuntan a una falla humana cometida por la tripulación durante la preparación del vuelo, específicamente en el cálculo del peso total del avión y la distancia disponible de la pista. Este hallazgo preliminar, revelado un mes después del siniestro, descarta fallas mecánicas estructurales iniciales y resalta la premura operativa ante el cierre de la ventana meteorológica favorable, lo que generó presión por el cambio inminente de condiciones climáticas. El accidente, ocurrido en una fase crítica de despegue, dejó un saldo devastador de 69 uniformados fallecidos y 54 personas heridas.

La aeronave matrícula 1016, con apenas seis años de operación y certificación de vuelo vigente al igual que sus mantenimientos mayores y menores, se estrelló segundos después del inicio del ascenso. Fuentes oficiales de la Fuerza Aérea Colombiana explican que los errores en los cálculos impidieron un despegue seguro en la pista de 1.200 metros de longitud, a pesar de que el Hércules C-130 tiene capacidad para transportar entre 90 y 110 militares por vuelo. Colombia cuenta con siete de estas aeronaves en su flota, dos de las cuales están en proceso de retiro, mientras que a nivel mundial superan las 1.200 unidades operando en más de 70 países.

Investigación con participación internacional

El proceso de indagación ha contado con la colaboración de equipos especializados de Lockheed Martin, fabricante del avión, Rolls-Royce, proveedor de los motores, y TCG, el operador logístico, lo que asegura un análisis exhaustivo de todos los componentes. Estas conclusiones preliminares subrayan que no hubo problemas mecánicos previos, centrando la atención en los procedimientos humanos bajo presión operativa.

El impacto de esta tragedia trasciende las Fuerzas Militares de Colombia, conmocionando al país entero y reavivando debates sobre la seguridad en operaciones aéreas en zonas remotas como Puerto Leguízamo. Las autoridades continúan profundizando en la pesquisa para emitir recomendaciones que prevengan futuros incidentes y honren la memoria de las víctimas.

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