Por ESTEBAN JARAMILLO OSORIO
Siento ruido de pelota. Hay locura colectiva. Un Banquete para enfermos. El día esperado. Empieza el mundial.
El futbol es melodía. Historias mil veces contadas. Taquicardias, emociones, insultos y arrebatos de vedette.
El mundo de “22 locos, persiguiendo un balón”. Seguidos por millones de locos, que “incendian” las tribunas, las plazas y la televisión.
El mundial es una excusa. Una atracción irresistible. La fiebre, los retos, las discordias, las fórmulas de triunfo y… el balón.
La camiseta como orgullo nacional.
En la cita orbital la expectativa, los malabares de los reglamentos, los conflictos políticos, las discriminaciones y el maltrato social. Las sospechas sobre la organización.
Gran coctel. Los encuentros masivos con alharacas y algarabías y un entusiasmo difícil de contener.
Está el peregrinaje festivo de hinchas y la desbocada catarata de palabras de los medios que agotan los adjetivos y estrechan los diccionarios.
El mundial sirve para romper estereotipos, ensalzar figuras y castigar fracasos. Es ver jugones deslumbrantes, futboleros de marketing, equipos de marca y cazadores de tobillos y rodillas.
Con talento inigualable, virtuosos que hacen diferencia porque pueden cambiar un partido en una acción; otros con temperamento y egos indomables. Consagraciones, lesiones, expulsiones, tragedias deportivas, todo lo hay que ver.
Es el miedo frente a la ambición.
Aquí estoy. Esperando el vuelo libre de Lucho Díaz incorporado a la la élite mundial. En dulce espera por James.
La deseada ratificación de Ríos y Arias.
Y en ese gran escenario, Messi, Mbappé, Ronaldo y Modric, los últimos guerreros velando su retiro.
También Shakira, J Balvin. Ellos, a su manera, son Colombia en el mundial.
PD: Por el Once Caldas, se aleja el Niche Sánchez. Un tal Gustavo Varela, zaguero del montón, descartado. Poco o nada tiene por aportar. Dos colombianos en la mira como zagueros centrales. Uno de 37, uno de 25. El ultimo a punto de firma.
El lateral izquierdo está: Andrés Correa, llega del Cali. 32 años. Jugó en el Medellín y la Equidad. Estuvo en un mundial juvenil.
El extremo se conversa entre tres opciones adelantadas. Una de ellas, la de un colombiano que juega en Brasil. Iván Rojas no se va. Agita el mercado Joan Parra aduciendo que lo quiere Millonarios sí o sí. No es verdad, es solo una opción.
Dos amistosos en Buga, uno más en la sede en Chinchiná, entrenamientos intensos y mucho mundial. La vida del blanco.
Esteban J.










