España condiciona beneplácito a Carlos Felipe Mejía como embajador a elecciones del 29 de noviembre

Compartir en redes sociales

El gobierno de España no otorgaría el beneplácito al exsenador colombiano Carlos Felipe Mejía como embajador de Colombia ante el Reino de España, según fuentes cercanas al Ejecutivo español consultadas por Caracol Radio. La decisión estaría condicionada a las elecciones anticipadas convocadas por el presidente Pedro Sánchez para el próximo 29 de noviembre, y en caso de un cambio de administración, España evaluaría el ingreso del exsenador a su misión diplomática. La hoja de vida de Mejía fue publicada el pasado 15 de octubre en la página de la Presidencia de Colombia.

Carlos Felipe Mejía, exsenador del Centro Democrático entre 2014 y 2022, fue designado por el presidente Abelardo de la Espriella para ocupar la embajada en Madrid. Sin embargo, su perfil político ha generado una fuerte controversia tanto en Colombia como en España. Mejía, oriundo de Caldas y de profesión agrónomo, se opuso a los Acuerdos de Paz de La Habana de 2016 y ha sido señalado por sus posiciones de extrema derecha. El diputado local y dirigente de Izquierda Unida, Enrique Santiago, solicitó al gobierno de Pedro Sánchez impedir su llegada, al considerar que la embajada en España es el puesto diplomático de mayor trascendencia para Colombia después del de Estados Unidos.

Rechazo desde el espectro político español

Enrique Santiago ha sido uno de los principales opositores a la designación. En declaraciones difundidas por medios locales, afirmó que “sus posiciones de extrema derecha y su trayectoria contra el proceso de paz y la reconciliación tienen especial relevancia en relación con la futura representación diplomática de Colombia en España debido al papel que España ha desempeñado, y continúa desempeñando, en el acompañamiento internacional al proceso de paz colombiano”. Asimismo, agregó que “no se puede pasar por alto su beligerancia contra el proceso de paz, especialmente cuando existen antecedentes documentados de difusión de noticias falsas y declaraciones públicas con el único objetivo de socavar las instituciones del proceso de paz colombiano”.

Por su parte, el activista político Beto Coral también se pronunció en contra del nombramiento. “Son colombianos, son sus voces y tienen derecho a ser escuchados. El gobierno de España le hacemos la petición clara: escuche estas voces y no conceda el beneplácito a Carlos Felipe Mejía como embajador de Colombia”, declaró. Coral sostiene que Mejía no representa a los colombianos residentes en España, quienes han pedido públicamente que no se le otorgue el beneplácito.

El perfil del designado

Carlos Felipe Mejía, quien se graduó en 1983 en la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano de Honduras y posteriormente obtuvo una maestría en Gobierno y Gestión Pública en 2020 por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, ha intentado mantenerse activo en la política colombiana. En su reciente trayectoria, buscó sin éxito regresar al Senado con el partido Salvación Nacional. Presidió la Comisión Quinta del Senado durante su periodo legislativo. Actualmente, y mientras espera la definición del beneplácito español, Mejía ha avanzado en su proceso de formación. En sus redes sociales escribió: “Avanzamos en la inducción institucional de la Cancillería, previa a la posesión como Embajador de Colombia en España. Ayer culminamos el noveno de los 18 módulos de formación. Mil gracias al extraordinario equipo del Ministerio de Relaciones Exteriores, a la Secretaría General y a cada uno de los equipos que nos han acompañado en esta primera fase. Nos preparamos con rigor y compromiso para servir a Colombia y a nuestros compatriotas en España”.

El gobierno colombiano no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el proceso de beneplácito. En abril, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación español reiteró su compromiso con la paz y la estabilidad de Colombia, lo que sumado a las declaraciones de Enrique Santiago y Beto Coral configura un escenario adverso para la llegada de Mejía a Madrid. La controversia en torno a su designación refleja las tensiones políticas entre ambos países en un momento clave para la continuación del proceso de paz colombiano.

Sigue leyendo